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AEW: las megatendencias socioeconómicas marcarán al sector inmobiliario

Redacción República Inmobiliaria

AEW, filial especializada en inversiones inmobiliarias de Natixis IM, aseguró en un informe que el gran impacto del covid-19 en el sector inmobiliario se quedará en el corto plazo. A futuro, lo que realmente va a marcar el paso son las “megatendencias socioeconómicas” que se avecinan: evolución demográfica, disrupción tecnológica y urbanización.

De hecho, desde la compañía creen que el principal cambio que provocó la pandemia es acelerar esas tendencias. Incluso, lanzan un mensaje a los inversores: “el covid-19 ha vuelto a llamar la atención sobre la necesidad de que las perspectivas del mercado inmobiliario tengan en cuenta las tendencias socioeconómicas a largo plazo”.

Según AEW, aunque la pandemia tiene repercusiones a corto plazo para la mayoría de las clases de activos, no es probable que afecte estrategias a largo plazo. Añade que “aunque el coronavirus aceleró la disrupción de las sociedades y mercados, las megatendencias afectarán a los mercados inmobiliarios durante años, y posiblemente décadas. Es poco probable que descarrilen por la pandemia”.

Cambios en vivienda

Una de las grandes tendencias que se avecinan es en la demografía y el cambio generacional que se está produciendo en el mercado del trabajo. Cada vez hay menos profesionales de la etapa del baby boom y más millennials. Un cambio que también afectará al mercado de la vivienda.

Los ‘millennials’ tiene un concepto sobre los espacios para vivir y trabajar muy distinto a sus generaciones anteriores.

AEW habla de un “punto de inflexión la evolución demográfica”, y recalca que los miembros de la generación del baby boom se están jubilando. Ahora el lugar de trabajo está dominado por los integrantes de la generación X y los millennials. Una tendencia que irá a más en los próximos años.

“Esta generación tiene un concepto de los espacios para vivir y trabajar muy distinto. Está muy concienciada sobre cuestiones de sostenibilidad, como la economía colaborativa, la escasez de recursos y el cambio climático”, destaca AEW.

Así pues, está sobre la mesa la búsqueda de viviendas que tengan espacios para el relax y el trabajo. Asimismo, como por los inmuebles eficientes, sostenibles e inteligentes.

La filial de inversión inmobiliaria de Natixis destaca que pese a que las zonas urbanas sufrieron los efectos del covid, sobran motivos para creer en la tendencia de urbanización en el largo plazo.

Y añade que el deseo de comodidad y proximidad empujará la tecnología disruptiva, la tercera megatendencia que afecta al mercado inmobiliario. “Se tiende a edificios más flexibles y adaptables con tecnologías. La necesidad de pulsar botones en los edificios puede llegar a desaparecer”.

También espera que ganen terreno las “miniviviendas con servicios“, una alternativa que se basa en pisos de tamaño reducido situados en los núcleos urbanos. “Estos mini apartamentos han recibido un nuevo impulso con el actual entorno de trabajo flexible y parece que esta demanda va a continuar”, indica.

Qué pasará con las oficinas

El estudio también pone sobre la mesa que, a pesar de que se impulsó el teletrabajo y ha hecho que miles de empresas de todo el mundo se replanteen el espacio de oficinas, este sector estará entre los más beneficiados en el futuro, al igual que el residencial o la logística, siempre dentro de los núcleos urbanos.

Aunque los trabajadores abandonaron las oficinas en el primer semestre de 2020, no se espera que las oficinas se vean perjudicadas en el largo plazo. “El entorno de oficina seguirá siendo muy importante, muchas personas volverán a la oficina”, sostienen desde AEW.

Añade que una parte de los trabajadores optará por teletrabajar, pero eso no debería reducir la demanda de espacio para oficinas, puesto que se necesitará más espacio por cada trabajador. Por eso, cree que el resultado final de la ecuación será “una variación neta nula en la demanda de superficies de oficinas”.

AEW indica que trabajar desde casa puede ser eficiente, pero se pierden dos elementos fundamentales: el trabajo en equipo y la colaboración.

Ahora bien, esto no significa que no se vayan a producir cambios en estos activos inmobiliarios. Todo lo contrario: AEW sí que detecta que los edificios necesitarán zonas comunes más espaciosas para actividades colaborativas, que además permitan respetar las medidas higiénicas, y los espacios verdes estarán muy demandados.

Los espacios de trabajo se diseñarán cada vez más a imagen y semejanza de los trabajadores y mejorarán su sensación de pertenencia. Señala que “la demanda de centros más pequeños y consolidados que gocen de aceptación entre los trabajadores y que se encuentren cerca nodos de transporte será muy elevada”.

Más logística en la ciudad

Por último, el estudio repasa algunas previsiones sobre el sector logístico, uno de los que ha tenido más empuje en los últimos meses ante el cierre de comercios y las restricciones a la movilidad de la población para frenar los contagios de covid-19.

AEW considera en que el crecimiento de ciudades con densidades de población elevadas está impulsando el comercio electrónico, una tendencia a la que también ha contribuido la pandemia. “Este desarrollo dinámico del sector logístico generó la necesidad de miniplataformas logísticas para reducir los costes de la entrega a domicilio”.

Además, sostiene que se demanda que la actividad manufacturera esté más localizada, a fin de reducir la dependencia de las importaciones de países lejanos. “Es probable que, con el aumento de la demanda de superficies industriales urbanas, proliferen edificios logísticos innovadores como los almacenes de varios pisos“, sostiene.

Es probable que proliferen edificios logísticos innovadores como los almacenes de varios pisos, según AEW.

Con todo, considera que los riesgos para la economía mundial que han aparecido en los últimos tiempos no han hecho más que demostrar la que los activos inmobiliarios bien ubicados y de rentas estables son una garantía.

La filosofía de inversión ha de mirar hacia el futuro, en vez de limitarse a confiar en lo que ha funcionado en el pasado. Y para descubrir los activos inmobiliarios estables que generan rentas precisan unos objetivos y un proceso claros”, concluyen desde AEW.

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