Sector inmobiliario: los caminos de la recuperación

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha establecido como objetivo que este debe ser el año de la recuperación. Sobra decir que no se ve fácil, pero sobra también decir que eso es lo que todos anhelamos y que a todos conviene sumar voluntades y esfuerzos para caminar en esa dirección.

Dos prioridades flotan en el ambiente: contener la pandemia y reactivar la economía, lo que evidentemente va de la mano con lo que pase con las vacunas, pero también con la forma en que como sociedad hagamos ajustes a nuestras necesidades y hábitos de consumo.

En lo que respecta al sector inmobiliario, por ejemplo, la desaceleración de las economías llega acompañada de inevitables ajustes a las actividades humanas, que habrán de traducirse en nuevos usos de los espacios.

Para esta industria, 2021 implicará enormes retos que, sin embargo, serán diferentes en función de cada segmento del sector, así como de mercados y plazas ya en lo específico.

Sobra decir que el impacto que ha tenido la pandemia en la actividad económica se ha visto reflejado en diferentes rubros de la industria inmobiliaria y, así como los segmentos menos afectados han sido la vivienda y los parques industriales, hay otros que, como el turismo, se han visto profundamente afectados, o que, como los centros comerciales o las oficinas, tendrán profundos ajustes como resultado de lo que hemos dado en llamar nueva realidad.

La actividad industrial responde a ciclos de largo plazo y ello blinda en cierta forma su relación con los activos inmobiliarios que implica su operación.

El sector vivienda en lo específico ha tenido un desempeño más que aceptable… es más, podría calificarse como destacado, considerando los negros presagios que se habían suscitado en los primeros meses de la pandemia.

La gente se encerró en sus casas y eso le llevó a revalorar ese espacio, y a la consideración de buscar y hacer ajustes en su forma de vida, que en muchos casos implicaban cambiar de vivienda e incluso de lugar de residencia.

Hubo un repunte importante en viviendas en renta, considerando lo mismo ubicaciones que ya no dependerían de la cercanía con los trabajos, y distribuciones especiales y amenidades que respondían en forma mucho más eficiente a las condiciones de encierro que ha marcado la pandemia.

Esa tendencia se mantendrá este año, reforzada por las posibilidades de búsqueda que otorgan las plataformas inmobiliarias y las magníficas condiciones que siguen ofreciendo los créditos hipotecarios, sin duda los más baratos en la historia del país.

Además, hay que decir que a la oferta crediticia de la banca se agrega en forma muy importante la de organismos nacionales como el Infonavit, que solo en enero de este año colocó 14% más créditos que en el mismo mes del año anterior, o el Fovissste, que en un hecho histórico, apenas el 3 de febrero liberó 67 mil 910 créditos que permiten atender la totalidad de su programa 2021.

La vivienda estará bien, aunque el desempeño dependerá del mercado, la plaza y la oferta, con la expectativa de que las operaciones se concentren en el segmento de la vivienda de tipo medio.

Para el mercado y destinos turísticos se espera una reactivación gradual, que dependerá de la evolución de la pandemia, la consecuente afluencia de turismo nacional y el eventual retorno de los viajeros internacionales.

Cabe esperar que en los destinos turísticos se deterioren los mercados de vivienda para quienes trabajan en esas plazas, pero se reactiven vigorosamente para segmentos de vivienda de fin de semana, o para quienes, con la posibilidad de trabajar y estudiar a distancia, opten por la opción de vivir en un lugar de mayor atractivo.

Los especialistas coinciden en que será un año malo y complejo para centros comerciales y oficinas, que seguirán batallando con las regulaciones que marcan la reapertura de sus inmuebles y de los negocios que albergan, y batallarán también con los ajustes a los hábitos de consumo y trabajo de la sociedad.

El hecho es que la pandemia provocó una desocupación estimada en 15% a 20% en centros comerciales, dato similar al que se vive en oficinas, lo que supone un año de altos inventarios, baja ocupación, ajustes importantes en diseños y modelos de ocupación, y malos ingresos para ambos segmentos.

Será difícil que crezca la demanda de metros cuadrados en oficinas y locales comerciales.

Es un año de retos y oportunidades, en que el desempeño promedio del sector inmobiliario incluirá marcadas diferencias según el segmento, la plaza, el tipo de producto, la característica de la operación, la ubicación precisa y una larga lista de variables que permitirán que haya mercados que pueden tener mejores resultados que el conjunto de la economía, e incluso puedan llegar a tener desempeños sobresalientes.

Robert Esses es el director general de Vivanuncios, portal inmobiliario de eBay
@BobEsses

Este artículo fue leído en El Universal (MX)

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