Descubren un barrio oculto en Tikal diseñado para parecerse a Teotihuacán

Se sabe que los habitantes de ambas ciudades estuvieron en contacto y a menudo comerciaron.
Los resultados, incluidas imágenes lidar y un resumen de los hallazgos de la excavación, se publicaron el martes 28 de septiembre en Antiquity.

Las ruinas de Tikal —al norte de Guatemala— se excavan desde la década de 1950, pero todavía oculta algunos secretos. Un nuevo estudio revela que lo que durante décadas se tomó por una zona de colinas es, en realidad, un barrio de la antigua ciudad maya, uno de los sitios arqueológicos más estudiados del mundo.

El hallazgo, de cuyos detalles da cuenta la revista “Antiquity”, es obra de la Iniciativa Pacunam Lidar, un consorcio formado por investigadores de la Universidad de Brown, de la Universidad de Texas, ambas en EE. UU., y de la Fundación Patrimonio Cultural y Natural Maya, de Guatemala.

Con el uso de un escáner de luz, o lidar, el antropólogo Stephen Houston y el geógrafo Thomas Garrison descubrieron que lo que creían que era una zona de colinas naturales cerca del centro de Tikal eran las ruinas de un barrio diseñado para parecerse a los de Teotihuacán.

El complejo del Mundo Perdido de Tikal (a la derecha) es en realidad una ciudadela en ruinas de 1.800 años de antigüedad. Imagen cedida por Thomas Garrison/PACUNAM. EFE

Tras el análisis con lidar, un equipo de arqueólogos guatemaltecos dirigido por Edwin Román Ramírez, llevó a cabo una nueva excavación que ha dado lugar a nuevas ideas y grandes preguntas sobre la influencia de Teotihuacán, la ciudad más grande y poderosa de la antigua América, en la civilización maya.

“Lo que habíamos tomado por colinas naturales en realidad se mostró modificado y conformado a la forma de la ciudadela, el área que posiblemente era el palacio imperial, en Teotihuacán”, dijo Houston.

Tikal y Teotihuacán, muy diferentes

Tikal y Teotihuacán eran ciudades radicalmente diferentes. La ciudad maya de Tikal estaba bastante poblada, pero era relativamente pequeña, mientras que Teotihuacán era prácticamente un imperio.

Aunque se sabe poco sobre las personas que fundaron y gobernaron Teotihuacán, está claro que, al igual que los romanos, extendieron su influencia mucho más allá de su centro metropolitano. Se cree que moldearon y colonizaron comunidades a cientos de kilómetros de distancia.

Lidar filtrado que destaca las estructuras y las canteras de Tikal (figura de T. Garrison / PACUNAM).

Se sabe que los habitantes de ambas ciudades estuvieron en contacto y a menudo comerciaron entre sí durante siglos antes de que Teotihuacán conquistara Tikal, alrededor del año 378 d.C.

También hay muchas evidencias que sugieren que entre los siglos II y VI d.C. las élites y los escribas mayas vivieron en Teotihuacán, y algunos trajeron elementos de la cultura y los materiales del imperio de vuelta a Tikal.

Pero los últimos hallazgos y las excavaciones demuestran que la potencia imperial del actual México hizo algo más que comerciar con la pequeña ciudad de Tikal e influir en ella culturalmente antes de conquistarla.

Tecnología de construcción no local

“El complejo arquitectónico (barrio) que hemos encontrado parece haber sido construido para la gente de Teotihuacán o para aquellos que estaban bajo su control”, afirmó el antropólogo Houston.

“Tal vez fuera algo así como un complejo de embajadas. Pero cuando combinamos las investigaciones anteriores con nuestros últimos hallazgos, se sugiere algo más fuerte, como la ocupación o la vigilancia. Como mínimo, muestra un intento de implantar parte de un plan de ciudad extranjera en Tikal”, agregó.

Superposición de la ciudadela, que muestra la misma orientación, plataformas flanqueantes, pirámide oriental, recinto occidental y corredor norte-sur en la entrada occidental del recinto (T. Garrison / PACUNAM)

Las excavaciones posteriores de Román Ramírez confirmaron que algunos edificios se construyeron con yeso de barro en lugar de la tradicional piedra caliza maya.

Asimismo, que las estructuras fueron diseñadas para ser réplicas más pequeñas de los edificios que componen la ciudadela de Teotihuacán, hasta las intrincadas cornisas y terrazas y la orientación específica de 15,5 grados al este-norte.

Casi sugiere que a los constructores locales se les dijo que usaran una tecnología de construcción completamente no local mientras construían este barrio en expansión”, dijo Houston.

Según el antropólogo rara vez hemos visto evidencia de algo que no sea una interacción bidireccional entre las dos civilizaciones. “Pero aquí, parece que estamos mirando a los extranjeros que se están moviendo agresivamente en el área”.

Los indicios encontrados

En un complejo adyacente, los arqueólogos encontraron puntas de proyectil elaboradas con sílex (usado por los mayas) y obsidiana verde (usado en Teotihuacán).

Fragmentos de quemador de incienso estilo teotihuacano de la plataforma frontal de la Estructura 6D-105 en Tikal (E. Román / PACUNAM).

Y, cerca de la réplica de la ciudadela (barrio), se recuperaron los restos de un cuerpo rodeado de vasijas cuidadosamente colocadas, fragmentos de cerámica, huesos de animales y puntas de proyectil.

Además, el lugar está impregnado de carbón vegetal, lo que sugiere que había sido incendiado probablemente para celebrar entierros o sacrificios en Tikal.

Con información de: EurekAlert!, HeritageDaily

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