Cablebús: todo sobre la nueva movilidad en la Ciudad de México

La inversión total de la línea de teleférico de 9,2 kilómetros ascendió a 2.925 mdp.
Fotografía de vagones de teleférico en la apertura de servicio del Cablebús, en la Ciudad de México. Foto: EFE/ Mario Guzmán

El 11 de julio se inauguró la primera línea de Cablebús, de Cuautepec a Indios Verdes, en la alcaldía Gustavo A. Madero, con lo cual se amplían las opciones de movilidad de la Ciudad de México (CDMX), que prolonga infraestructura urbana con oportunidad de mejora.

Esto, porque la nueva línea conectará con otros sistemas masivos de transporte, como la Línea 3 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro y con la Línea 1 del Sistema de Corredores de Transporte Público de Pasajeros Metrobús.


Para especialistas, la implementación de transporte masivo en comunidades marginadas como Cuautepec o Iztapalapa, donde construyen la Línea 2 del Cablebús, requiere que las autoridades organicen y regulen los sistemas de movilidad que alimentarán a las estaciones de este transporte.

Se deben organizar los servicios de movilidad como combis, taxis o mototaxis que lleven a los usuarios de sus viviendas a las estaciones, para evitar un acaparamiento de privados, según Giberth García Campoy, fundador del Frente de Organizaciones de Transporte Colectivo y Alternativo (FOTCA).

“El estado debe atender cómo será la repartición del espacio público en las estaciones. La demanda de usuarios podría provocar invasión de taxis, mototaxis o bici taxis”, advirtió García Campoy.

Derrama económica del Cablebús

La Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) estimó que la operación de Cablebús Línea 1 propiciará una derrama económica de unos US$50,1 millones durante su primer año de operación, solo en la alcaldía Gustavo A. Madero.

“El Cablebús está generando un aumento en la actividad productiva de la zona. Se estima una derrama económica de 1.000 mdp, la creación de 1.200 unidades económicas y la generación de 2.800 empleos para la alcaldía”, señaló Fadlala Akabani Hneide, titular de la secretaría.

 

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Agregó que la nueva línea permitirá la existencia de nuevos negocios y la creación de puestos de trabajo, al tiempo que ayudará a la preservación de 5.546 unidades económicas aledañas al recorrido, y que dan empleo a 59.430 personas, principalmente en el sector comercio.

Nuevo transporte elevado

Durante la inauguración, Claudia Sheinbaum Pardo, jefa de gobierno de CDMX, destacó que la Línea 1 de Cablebús “es la más grande de América, la más moderna”.

Según el gobierno local, la inversión total de la línea de teleférico ascendió a 2.925 mdp, con los cuales se construyeron 52 mil metros cuadrados, que comprenden 62 torres, con altura de 19 y 47 metros. Se tienen 377 cabinas, en las que viajarán 144 mil pasajeros a diario.

También hay una reducción del viaje de 9.2 km, pues pasará de 80 minutos a 33, con un ahorro de tiempo de 56%, estimó la Secretaría de Movilidad (Semovi). Asimismo, el Cablebús reduce 1.700 toneladas de dióxido de carbono al año.

 

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Adicional, las autoridades regeneraron 18.000 m² de áreas verdes, repavimentaron y quitaron baches de varias calles. Y como parte del mejoramiento en el Sistema de Transporte de Cuautepec, se sustituyó la flota de la ruta 88 de camiones, con lo que habrá 108 unidades nuevas.

¿Y si llueve, truena o hay fuertes vientos?

La empresa Doppelmayr México y Grupo Indi, que construyeron la Línea 1 del Cablebús, afirmó que los teleféricos son sistemas de transporte de personas más seguros que los aviones.

Konstantino Panagiotou, director general de Doppel Mayr, dijo que la lluvia no provocará mayores problemas en el sistema. “Sus funciones continúan a menos de que haya vientos de más de 65 km por hora”, comentó.

Por otro lado, se contemplaron las medidas pertinentes para evitar derrumbes en caso de un sismo. También dijo que se hará una revisión intensa momentos después de un movimiento telúrico para asegurar que no hay daños.

 

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Las cabinas funcionan de manera mecánica, por lo que no se podrán abrir por ningún pasajero durante el trayecto. Tampoco es posible que haya un choque entre estas y el material del sistema tiene una vida útil de 45 años.

El cable que sostiene a las cabinas es de 34 milímetros y cuenta con una protección de plástico especial, así como seis cordones extras que impiden que se rompa. En los 130 años “nunca se ha roto alguno de estos materiales”, aseguró la empresa austríaca.

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