Césped artificial o natural para el jardín: los pros y contras de cada uno

Con las siguientes claves, puedes analizar con calma y acertar en la elección.
Lo importante, ya que elijas césped natural o artificial, es que lo disfrutes. Foto: Pixabay

La gran pregunta que muchos se hacen cuando llega el momento de acondicionar el patio o el jardín: ¿césped artificial o natural?

Como en casi todo, no hay una respuesta acertada. Dar en el clavo con la elección dependerá de muchos factores. Y, para que tengas una guía rápida que te ayude a elegir, expertos de Habitissimo explican las ventajas y desventajas de cada uno de ellos.

 

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Césped artificial: ventajas e inconvenientes

Se ha convertido en una de las opciones preferidas en los últimos años, en parte porque los acabados son cada vez más naturales y hay una enorme variedad de precios, además de modelos.

Pero no son sus únicas ventajas:

— Su mantenimiento es muy sencillo, basta con cepillarlo, lavarlo y desinfectarlo de vez en cuando.

— La presencia de insectos será mucho menor que cuando hay cubierta vegetal. Y también se evita el barro.

— Si es de buena calidad, se mantendrá en perfecto estado durante años.

— El idóneo en el caso de personas con alergias.

— Se puede instalar en cualquier espacio: alrededor de la piscina, en el patio o incluso en una terraza. Y también se puede poner sea cual sea el clima.

Pero, igual que tiene muchas ventajas, el césped artificial también tiene algunos inconvenientes:

— Los de mejor calidad y acabados más realistas tienen precios elevados.

— Es necesario desinfectarlo cada cierto tiempo, sobre todo si hay niños o mascotas en casa.

— La incidencia directa del sol hace que el césped artificial pueda alcanzar altas temperaturas, lo que impide caminar descalzo sobre él.

— Puede ser abrasivo en el caso de caídas accidentales.

Césped natural: por qué sí y por qué no

Si has pensado en elegir lo natural, también es importante que tengas en cuenta que el césped tiene sus cosas buenas y no tan buenas. Comenzamos por las primeras:

— La estética del césped natural su color y su tacto son inigualables.

— Cuando el calor es fuerte ayuda a refrescar el ambiente. La hierba disipa el calor y, después del riego, la sensación de frescor es muy agradable.

—El césped natural no solo absorbe calor, también ruido, por lo que es perfecto en áreas urbanas.

Autorregula su actividad bacteriana, de modo que es una buena elección si tenemos niños pequeños o mascotas.

En lo que respecta a las desventajas frente al césped artificial, estas serían algunas de ellas:

Se necesita más tiempo para poder disfrutar de él. Desde la siembra o se colocan los tepes hasta que se pueda pisar hay que dejar pasar un tiempo.

— Su mantenimiento es más laborioso que el del césped artificial: regar, abonar, cortar, reponer, etc.

— Requiere de un mayor consumo de agua, por lo que en zonas secas o cálidas no es la mejor elección.

— Está expuesto a plagas que pueden obligar a su reposición, con el consiguiente gasto.

¿Cuál es el mejor?

Siempre va a depender de los gustos, del gasto que quieras asumir y del tiempo que puedas dedicar a su cuidado. Ahora que ya tienes las claves, simplemente, analízalas con calma y seguro que aciertas en la elección. Lo importante, sea césped natural o artificial, es que lo disfrutes.

Leído en: Idealista/News

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