China: construyen centro escolar prefabricado en 13 meses

El gobierno chino aprobó varios proyectos de escuelas prefabricadas que se completarán el corto y mediano plazo.
Los sistemas modulares prefabricados se construyeron dentro de los edificios, de forma que configuran el interior de los espacios residenciales y educativos. Foto: WU Qingshan, YANG Chaoying/Crossboundaries

El estudio Crossboundaries, con sede en Beijing, presentó su Escuela Jinlong. El peculiar proyecto consiste en un edificio prefabricado para albergar un centro escolar, para el cual fueron necesarios solo 13 meses para finalizarlo.

La escuela de 36 aulas se ubica  en el distrito de Pingshan en la metrópoli de Shenzhen, China.

El rápido incremento de población que vive la zona hacía urgente realizar determinadas actuaciones para paliar algunos retos. Por ejemplo, el déficit de determinados servicios públicos. Shenzhen se enfrenta, debido a su rápida expansión demográfica, a una escasez general de escuelas públicas.

El gobierno chino aprobó varios proyectos de escuelas prefabricadas que se completarán en aproximadamente un año de construcción.

El diseño resulta muy llamativo, incluso alegre, entre otras cosas por su colorido. Además, los arquitectos buscaron no solo maximizar el potencial de la arquitectura prefabricada, sino también realizar un proyecto que tuviera un impacto social significativo.

La estructura multifuncional se construyó en menos de la mitad del tiempo que un edificio de escala equivalente con métodos convencionales.

El estudio trató de ofrecer en su diseño soluciones inteligentes capaces de adaptarse a las necesidades, sin dejar de observar algunas limitaciones.

Una de las decisiones tomadas en este sentido fue priorizar el uso de elementos prefabricados de modo que estos suponen alrededor del 75% del proyecto.

Con ello, se logró reducir el desperdicio de construcción en el sitio, la construcción húmeda requerida, la mano de obra y el tiempo de construcción. Los costos de transporte se mantuvieron al mínimo, ya que el equipo trabajó con una fábrica local de elementos prefabricados con sede en Shenzhen.

También se incorporaron ventajas adicionales como la eficiencia energética, el respeto al medioambiente y la resistencia a los terremotos.

Centro escolar 

El desafío de Crossboundaris también fue muy intrigante: ser lo más creativo posible, dentro de una variedad de limitaciones en el presupuesto y el tiempo, un área muy pequeña de aproximadamente 16.000 m², el uso obligatorio de tantos componentes prefabricados y elementos compuestos de metal como sea posible.

“Y al mismo tiempo para integrar todas las funciones necesarias para este campus escolar”, señalan desde el estudio.

Los sistemas modulares prefabricados se construyeron dentro de los edificios, de forma que configuran el interior de los espacios residenciales y educativos, como dormitorios, aulas de enseñanza y otras aulas.

En cambio, otros espacios, en especial aquellos públicos y de reunión, se han construido utilizando fórmulas de construcción convencionales.

El objetivo final del diseño del centro escolar que se perseguía con este proyecto era el de lograr crear una escuela humana y orientada a las personas.

Y al mismo tiempo, diseñar un espacio que brinde una solución a un problema realista que uno tiene que enfrentar en ciudades en rápida expansión en el futuro.

No está de más leer:

La construcción se inclina por las oficinas en el hogar y edificios de uso mixto

La estrategia comercial de “hacer spam” caducó en el sector inmobiliario

Las “ciudades modelo”, territorios autónomos dentro de Honduras

Síguenos en nuestras redes sociales

Suscríbete a nuestro Newsletter