Ciudad de Guatemala ya visualiza que sus buses urbanos sean eléctricos

La Municipalidad de Guatemala planea ampliar aún más el número de unidades cero emisiones, aunque no exclusivamente para el Transmetro.
El bus eléctrico que ya recorre la Línea 5 del Transmetro es un Optimuss marca Buscarr, de 12 metros de longitud. Foto: Muniguate

El bus eléctrico que circula en la ruta de la nueva la Línea 5 del Transmetro es solo la punta del iceberg de un plan para encaminar el servicio de transporte público de la Ciudad de Guatemala hacia un enfoque de electromovilidad y comprometido con el medioambiente.

La Municipalidad de Guatemala planea ampliar aún más el número de unidades cero emisiones, aunque no exclusivamente para el Transmetro, en donde la Línea 5 operará con 24 buses eléctricos. La comuna capitalina estudia reestructurar una parte de la flota de buses urbanos bajo una perspectiva de movilidad eléctrica.

Estamos pensando en la reestructuración de los buses urbanos. Aunque esto nos puede tomar un poco más de tiempo porque tenemos que conocer más a largo plazo el tema del mantenimiento de las unidades eléctricas y el comportamiento de los precios (buses y baterías)”, señaló Eddy Morataya, director de Movilidad Urbana de la Muniguate.

 

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“Ya consideramos que un porcentaje de la flota de buses en Guatemala también sean con buses eléctricos”, explicó durante un webinar de República Inmobiliaria (vídeo completo).

Asimismo, afirmó que la flota de buses urbanos eléctricos encaminaría a un siguiente pasado, para llevar adelante una legislación que, por ejemplo, regule la importación de los insumos y permita ampliar la red de carga para vehículos y transporte eléctrico.

«Es importante, la alianza con la Asociación de Movilidad Eléctrica de Guatemala (Amegua) para desplegar una serie de proyectos para que la movilidad eléctrica ya sea un referente de cómo nos movemos en Ciudad de Guatemala», dijo Morataya.

Micromovilidad y Aerometro

Los autobuses no son el único medio de transporte público en Ciudad de Guatemala que apuntan hacia la electrificación. De hecho, el Plan de Movilidad Urbana de la Muniguate cuenta con una visión multimodal, que plantea impulsar proyectos de micromovilidad (bicicletas compartidas) y de transporte masivo.

“Ya hicimos pruebas con scooters, segmento desconocido hasta ahora para nosotros. Otro proyecto que se va a despertar cuando se licite la red de ciclovías será el de las bicicletas compartidas”, señaló Morataya.

En la actualidad, la Municipalidad de Guatemala está por concluir una licitación de 40 kilómetros de ciclovía, que conectará estaciones del Transmetro con zonas que tienen «gran atracción de viajes», como la zona 10 capitalina.

Otro proyecto de gran magnitud, ya encarrilado y que tiene la energía eléctrica como principal insumo es el Aerometro, un transporte tipo teleférico que recorrerá principalmente la Calzada Roosevelt. El proyecto pasó su segunda lectura el pasado martes en el Congreso, está por dar el último paso legislativo: aprobación en un tercer debate, aprobación por artículos y redacción final.

Incentivos fiscales para la movilidad eléctrica

Para Juan Carlos Botrán, presidente de Amegua, si hay un elemento que puede ayudar a que en Guatemala se agilice la adopción de la electromovilidad es la aprobación de la ley de incentivos fiscales a la movilidad eléctrica en el país. «Esa ley lleva dos años dando vueltas. Creo que en todos los países los incentivos fiscales han sido principales detonantes hacia la movilidad eléctrica», señaló.

En la actualidad, un auto eléctrico tiene un valor más alto que su par en combustión, sin embargo, con la normativa aprobada «nivelará un poco los costos», según Botrán.

En Guatemala, hasta el año pasado, la mayoría de personas que tenían un auto eléctrico era porque lo habían comprado de segunda mano en otro país. Sin embargo, en la actualidad, en el mercado ya hay hasta 10 modelos distintos nuevos de agencia. Es decir, las importadoras de automóviles en el país ya ven una oportunidad de vender autos eléctricos a los usuarios guatemaltecos.

Flotas con autos eléctricos

Otro nicho que representa una oportunidad para los importadores son las flotas privadas. «Las empresas privadas pueden tomar provecho de los beneficios económicos que tiene el migrar a una flota eléctrica. Ahorro de combustible, ahorro en el mantenimiento y el vehículo tiene a mantener por más tiempo su valor», destacó el presidente de Amegua.

Muchas empresas ya tienen sus ojos puestos sobre las pruebas del Transmetro y el paso que dio el sector público. Grandes flotas que brindan servicios están muy interesadas en conocer los ahorros que los buses van a representar para mejorar las operaciones y los gastos a futuro”, advirtió en ese sentido Morataya.

El director de Movilidad Urbana resaltó que gracias a la producción nacional de energía eléctrica se puede dejar de depender de la oferta internacional de combustible y su fluctuación de precios. «Nosotros tenemos ese recurso, incluso con energía limpia», enfatizó.

La línea 5 del Transmetro: primeros resultados

El pasado 18 de enero se anunció las pruebas de la Línea 5 del Transmetro, la cual contará con buses eléctricos que estarán a prueba por los próximos tres meses (finales de marzo).

Las unidades tienen 12 metros de largo, capacidad para más de 50 pasajeros y una autonomía de más de 200 km. Se pretende que se beneficie a 40 mil usuarios de Ciudad de Guatemala y otros municipios.

En el primer día de operación con pasajeros se estima que se trasladó a unos 600 a 700 usuarios. El bus eléctrico concluyó 12 vueltas del recorrido (poco más de 140 km) y un 40 % de su carga libre de uso. Morataya estimó que podría llegar hasta las 20 vueltas diarias con el resto de carga.

La línea tendrá 12 kilómetros de extensión. Desde el Parque Colón, pasará por el puente de La Asunción, luego al «Muñecón» para bajar hacia la 24 calle y llegar a la Municipalidad de la Ciudad de Guatemala.

El proyecto para comenzar el funcionamiento de la Línea 5 del Transmetro consta de varias etapas:

— Diseño

— Pruebas con el modelo de bus eléctrico

— Contratación de pilotos

— Importación de las unidades.

Todo este proceso se desplegaría dentro de 10 a 12 meses.

Según la comuna capitalina, cada bus eléctrico tiene un costo aproximado de US$300 mil, es decir, el precio es más alto que las unidades diésel. Sin embargo, gracias a su mantenimiento y vida útil se lograría ahorrar hasta un 60 % en un período de 10 a 12 años.

Las pruebas actuales buscarán determinar la capacidad de aceleración y frenado, tiempo de recorrido, frecuencias. Además, el acercamiento a estaciones, duración de las baterías en el tránsito, desplazamiento en pendientes y regeneración de carga.

Aquí puedes ver el webinar completo:

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