Consejos para no cometer errores en tu próximo alquiler

Si estás pensando en buscar un nuevo lugar para alquiler, lee los siguientes consejos.

Muchas personas han arrendado una casa durante el covid-19. Por eso, ofrecemos una serie de consejos básicos para no cometer errores, como pagar recibos atrasados de luz o tener que arreglar los desperfectos del inmueble, una vez este firmado el contrato.

La primera recomendación guarda relación con la seguridad de la decisión. Es importante que estés convencido de irte a vivir de alquiler sea lo que necesitas. Lo siguiente que debes de tener es paciencia. No todos los pisos que visites te gustarán. Y si te gusta, puede no encajar en tu capacidad de pago.

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Uno de los mejores consejos que puedes recibir es dejar de un lado la impulsividad. Es decir, la casa puede gustarte, tener todos los servicios que demandas, estar ubicada en la zona que buscabas, ser económica… pero eso no lo es todo.

Antes de tomar la decisión definitiva es vital preguntar por los gastos y por la convivencia con el resto de los vecinos.

Muy pocos consideran oportuno consultar por la convivencia con los vecinos, lo que después puede generar algo de frustración o discusiones arriba de tono. Este es uno de los principales consejos.

Gastos de comunidad y electrodomésticos 

Con respecto a la primera cuestión hay que conocer no solo lo que la casa consume de luz, gas o agua, sino que también hay que preguntar por los gastos de comunidad. Lo normal es que el propietario quien se haga cargo de este desembolso, pero en alguna ocasión te puedes encontrar con una ingrata sorpresa.

En relación con esta cuestión lo recomendable es preguntar por los electrodomésticos. Es habitual que ante la emoción de encontrar una casa que nos guste no prestemos atención a la descripción del anuncio donde algunos propietarios avisan de que el inmueble se alquila sin muebles o que la cocina no cuenta con electrodomésticos.

Puede que sea tu primer alquiler o que tu antiguo alquiler era totalmente equipada. Parece una tontería, puede que tengas que invertir en la compra de electrodomésticos. Dinero que se sumará al mes de fianza, al depósito y al primer mes de arrendamiento. Es demasiado desembolso en un corto espacio de tiempo.

Sin embargo, también hay personas que prefieren adquirir sus propios electrodomésticos y llevarlos con ellos a sus futuros hogares, ya sea en alquiler o compra.

Los electrodomésticos no siempre están incluidos en el paquete del alquiler del inmueble.

Gastos de la vivienda

Una vez aclarados estos puntos, lo siguiente que deberías de hacer es preguntar por los gastos de la vivienda. Es decir, luz, agua y si lo tuviera, gas. Incluso, el propietario de la casa puede enseñarte facturas de meses anteriores para hacerte una idea del costo de los servicios.

La recomendación es acceder (en la medida de lo posible) a esos recibos para ver si el gasto entra dentro de tus posibilidades. Aquí pueden estar gastos que no tenemos contemplados. Por ejemplo, servicio de extracción de basura, seguridad o servicio de Internet.

Si tu bolsillo puede soportar el arrendamiento y los gastos derivados del mismo, el consejo es informarte sobre la convivencia vecinal. En este punto entran en juego las preferencias personales de cada uno, porque habrá personas a las que les guste que exista una vida en comunidad y otras que prefieran más tranquilidad en ese sentido. Lo que es importante es te sientas a gusto no solo en tu casa, sino también en el ámbito donde vas a vivir.

El contrato

Cuando ya has tomado la decisión con base a todas estas premisas ‘solo’ queda firmar el contrato. Es el paso más importante y donde cualquier error puede estropear tu futuro más inmediato.

Lee más de una, de dos y de tres veces el contrato, pregunta todo lo que no entiendas, reclama lo que creas que no está incluido y debería de estarlo. Aclara todos los puntos del acuerdo y no firmes nada hasta que no estés seguro.

Puede que haya un apartado que guarde relación con algún pago y que tal y como está redactado genere duda sobre quién debe pagarlo. Puedes pedir una aclaración o una modificación sobre el asunto, para que todo quede esclarecido.

Antes de firmar el contrato, revisa el inmueble y asegúrate de no encontrar molestias.

Revisa el inmueble

Pero antes de firmar, queda algo por hacer. Debes revisar el inventario del piso y los desperfectos. Puede que el propietario deje objetos en la vivienda -una escalera, por ejemplo- y deban estar íntegros el día que se acabe la relación contractual. En el caso de los desperfectos, todos deben quedar arreglados antes de la firma del contrato.

Los primeros días en la vivienda trata de probar todo para informar al propietario si algo no funciona bien. Además, comprueba que no haya recibidos pendientes. No quieres toparte con la idea de que haya cinco recibos de la luz sin pagar. Sea cual sea el motivo, asegúrate de que todos los pagos están en regla antes de realizar cambios.

Estos dos últimos consejos te ahorrarán sustos que pueden trastocar tus planes financieros. Por último, el consejo de los consejos: una de las bases para que la relación con tu arrendador funcione es cumplir con lo acordado en el contrato. Una vez tú cumplas, tendrás todo el derecho de exigir cualquier eventualidad con el inmueble.

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