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Crowdfunding inmobiliario atrae inversores incluso en pandemia

Redacción República Inmobiliaria

En plena cuarentena y con el mercado inmobiliario casi paralizado hubo un segmento que tuvo un fuerte impulso. Se trata del crowdfunding inmobiliario. El atractivo se encuentra en los bajos montos que tiene el ticket de inversión y la posibilidad de participar en la compra de propiedades en ciudades argentinas u otras urbes globales como Detroit, Lisboa o Barcelona.

El crowdfunding inmobiliario ofrece opciones para ingresar desde US$1 mil y una rentabilidad que ronda 10% anual. El mecanismo es usado por desarrolladoras para levantar capital y poder concretar proyectos. También lo usan brokers que lo ofrecen como alternativa a la inversión tradicional y plataformas tecnológicas que buscan hacer más accesible la inversión en ladrillos.

Sofía Gancedo, CEO de Bricksave, indica que en el último año tuvieron un crecimiento del 400% en Argentina y llegaron consultas de todo el país. “Operamos con propiedades ya terminadas, por lo que las restricciones a la construcción que hubo en los países en los que operamos a raíz de la pandemia no nos generaron problemas”, indicó.

Crowdfunding inmobiliario: tres casos

Bricksave

Bricksave es una compañía basada en el Reino Unido, que administra 50 propiedades por un monto que supera los US$6 millones. Los inversores pueden comprar una parte de un inmueble con contrato de alquiler en el exterior, lo que permite acceder a una renta mensual.

A los cuatro años, la propiedad se vende y se devuelve el monto desembolsado más el proporcional del incremento de valor, en caso de que lo hubiera.

En mercados como Detroit, explica Gancedo, la renta que se obtiene del alquiler es de alrededor del 10% anual. En tanto, en Lisboa o Barcelona, donde el retorno de los alquileres ronda el 3% anual. La apuesta es a que las propiedades se valoricen al cabo de cuatro años y así mejorar ese número.

El proceso para invertir es sencillo: hay que registrarse en el sitio web de Bricksave, validar identidad y elegir el destino del dinero. Por las restricciones cambiarias en el país, para poder ingresar hay que tener el dinero en el exterior. En caso de no querer permanecer por cuatro años, existe la posibilidad de vender la parte a otro de los inversores que participan del proyecto; la salida no está garantizada.

+i Sumar Inversión

En Argentina, el estudio de arquitectura y desarrolladora +i Sumar Inversión empezó a implementar el sistema de crowdfunding hace tres años. Desde entonces, viene creciendo con fuerza, aunque en los últimos meses tuvieron una explosión de consultas y más concreciones. Así, en apenas tres meses lograron vender lo mismo que todo el año pasado.

Víctor Zabala, CEO de +i Sumar Inversión, indicó que cerca del 70% de lo que vendemos es en módulos de US$1 mil y la mayoría de los inversores están entre los 18 y los 35 años. “Incluso hubo consultas de adolescentes entre 16 y 18 años, que no se pudieron concretar por ser menores de edad”, señaló.

Las opciones que ofrece la desarrolladora son dos. Por un lado, invertir en la construcción de casas en barrios cerrados en Pilar, con un plazo de 24 meses, o edificios de hasta cinco pisos en la ciudad de Buenos Aires durante 36 meses. La rentabilidad ronda entre 10 y 12% anual.

Haras Sur

La desarrolladora Haras del Sur es otra de las empresas que ofrece el crowdfunding inmobiliario, como alternativa de inversión. Las casas financiadas con este sistema se dividen en cinco cuota-partes y prometen un retorno de 21%, en 24 meses.

“Estamos vendiendo muy bien, sobre todo si se tiene el contexto de pandemia. Lo que sí vimos fue un aumento importantísimo de consultas que, de a poco y a medida que se relaja la cuarentena, empiezan a concretarse“, explicó Ezequiel Martínez, Product Manager del grupo Haras del Sur.

En los barrios, explica, todavía la demanda de casas es superior a la oferta, por lo que la venta una vez terminada, es rápida. Sin embargo, destaca que la compañía no supedita la inversión a conseguir las cinco cuota-partes de una propiedad, ni el retorno a la venta de la propiedad.

En definitiva, el crowfunding inmobiliario cada vez cobra más fuerza como una opción confiable para quienes buscan rentabilidad y acceso a bajo costo a la inversión en ladrillos.

Con información de: cronista.com

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