Eventos y fiestas «rave» ayudan a reconstruir pueblos ucranianos destruidos

Se planea reconstruir entre 12 y 15 casas en cada una de las localidades en las que ya se han organizado los eventos.
Decenas de jóvenes llevan semanas participando en fiestas "rave". Foto: EFE/Pasha Youz Pasha Youz

Jóvenes organizan eventos y fiestas «rave» que atraen a cientos de voluntarios para limpiar escombros y ayudar a reparar edificios destruidos por la ocupación rusa en Ucrania.

Los DJ, con sus equipos, y decenas de jóvenes, llenan un edificio sin tejado, semidestruido, que solía ser un centro cultural en Yahidne, al norte de la capital del país, Kiev.

Con la música desde los altavoces, los jóvenes se afanan en remover los montones de escombros del edificio y solo a veces paran para un descanso o para bailar unos momentos. Son voluntarios que ayudan a reconstruir pueblos que fueron ocupados por las tropas rusas al comienzo de la invasión del país.

Tetiana Burianova, una de las responsables de la iniciativa «Reparar juntos», lo tiene claro. «El voluntariado tiene que ser interesante y divertido».

La joven indica que prestar ayuda se ha convertido en una nueva manera de vivir para muchos ucranianos y es importante que los voluntarios no queden exhaustos, puesto que queda mucho por hacer.

«Estamos seguros de que la vida y la unidad vencerán a la muerte y la destrucción. Sabemos que son las sonrisas, y no las lágrimas, las que ayudan a nuestra productividad», escriben los organizadores en su Instagram.

Apoyo moral y esperanza

Cada sábado, cientos de jóvenes ucranianos y extranjeros de Kiev, y otras ciudades, se suben a autobuses que les llevan a la vecina región de Chernihiv. Equipados con tiendas y sacos de dormir, puede parece que se van de excursión a esa pintoresca parte del país.

Lo cierto es que les esperan dos días de duro trabajo como voluntarios para retirar escombros y reconstruir casas destruidas en pueblos como Yahidne.

Tetiana afirma que los organizadores no estaban seguros antes de la primera «rave para limpiar» de la reacción de los lugareños. El resultado resultó satisfactorio y una veintena de hombres y hasta niños se unieron a los jóvenes en los trabajos.

Uno de los voluntarios, Yaroslav Danylchuk, de Kiev, espera que la presencia de tantos jóvenes dé a los habitantes el apoyo moral y la esperanza en un futuro mejor.

Tetiana confirma que la gente les recibió muy bien. «Cada vez que venimos, dos mujeres nos esperan con comida hecha en casa», cuenta.

Al final del campamento en Ivanivka el domingo pasado, a pesar de que fueron dos días de trabajo físico extenuante, los voluntarios y la gente del lugar bailaban juntos en una fiesta «rave».

Carrera contrarreloj

Yaroslav participó en varios de esos campamentos, denominados «toloka», una expresión que se usa para describir cuando la gente se reúne para una limpieza urgente o tareas de construcción.

El joven de 32 años dijo que solo supo de las fiestas «rave» hace poco e insiste en que de todos modos lo más importante es el trabajo.

Junto con otras decenas de voluntarios, ayudó a recoger y deshacerse de montones de escombros en los que se convirtieron muchos edificios por los ataques rusos.

«El grado de destrucción es inmenso», dice Yaroslav, quien añade: «estamos en una carrera contrarreloj para ayudar a la gente a preparar sus casas dañadas para la parte más fría del año».

Hay mucho trabajo por delante. Los habitantes no pueden hacerlo solo y muchos de ellos son a menudo mujeres mayores, más raramente hombres. Algunas perdieron a sus hijos y maridos por el terror de las tropas rusas.

La iniciativa elige únicamente a las familias más necesitadas. Se planea reconstruir entre 12 y 15 casas en cada una de las localidades en las que ya se han organizado los campamentos.

En las primeras «tolokas» hubo unos cincuenta voluntarios y al último campamento «rave» en Ivanivka fueron 250. Decenas se han ido uniendo a la iniciativa cada día en el canal de Telegram.

«Reparar juntos» recaudó más de 600.000 hryvnias (unos 16.000 euros) procedentes de donaciones de otros ucranianos a título privado. Continúa recaudando fondos para comprar herramientas y material de construcción, pero espera atraer también a grandes empresas y fondos internacionales.

Con información de: Rostyslav Averchuk/EFE

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