El uso de la firma electrónica se extiende en el sector inmobiliario

Inmobiliarias y promotoras en España ven en ella una herramienta para agilizar y facilitar la firma con múltiples utilidades.
La firma electrónica tiene la misma validez que la firma en papel. Foto: Gerd Altmann / Pixabay

El covid-19, que obligó al sector inmobiliario a reinventarse, aceleró también procesos que estaban por llegar, y ha dado nuevos usos a las tecnologías ya existentes. Un ejemplo es la firma electrónica, que facilita a ambas partes la formalización de contratos, convirtiéndose en un instrumento muy útil para promotoras e inmobiliarias.

El uso de la firma electrónica se extendió en los últimos meses entre el sector inmobiliario español, que encontró en esta herramienta el último peldaño para la digitalización total del proceso de compra o alquiler: desde las visitas virtuales y el envío de documentos hasta, ahora, la firma del contrato.

La firma electrónica permite librar dos de las dificultades con las que inmobiliarias y promotores se han encontrado en este último año. Es decir, la necesidad de minimizar el contacto social y superar las restricciones de movilidad impuestas en muchos territorios.

Pero, además, es una valiosa herramienta para aquellos segmentos enfocados en los compradores internacionales. Aumenta las posibilidades de éxito al acortar los plazos de firma, que puede realizarse, incluso, en el mismo día en que se cierra la operación.

¿Qué es la firma electrónica?

La firma electrónica es el conjunto de datos, en formato digital, que identifican al firmante y que están asociados a un documento.

Tiene la misma validez que la firma en papel, aunque el concepto de firma electrónica incluye varias tipologías con diferente grado de seguridad en lo que respecta a la identificación única del firmante.

En lo que respecta al cliente, la firma electrónica le permite recibir en su correo electrónico los documentos a firmar y formalizar su aceptación a través de su ordenador, tablet o teléfono móvil. Habitualmente no es necesario descargar ningún software o app.

Tipos de firma electrónica

Existen, básicamente, tres modalidades de firma electrónica:

– Simple

– Avanzada

– Calificada.

Las firmas electrónicas van del menor al mayor grado de identificación de la persona que firma.

Ferran Font, de pisos.com, comenta que la gran mayoría de los usuarios digitales están ya familiarizados con la firma electrónica simple. “Consiste en la asociación entre el documento a firmar y el firmante mediante un medio como puede ser el correo electrónico o el número de teléfono”, explica.

Ejemplos de firma electrónica simple son la verificación en un área privada a la que se accede con usuario y contraseña o mediante la introducción de un número PIN que se envía al teléfono móvil.

Aunque existe una asociación entre el correo electrónico o el número de teléfono del usuario y el usuario mismo, realmente no existe evidencia de quién firmó el documento. Este tipo de firma digital simple se sitúa en el nivel de seguridad más bajo.

La firma electrónica avanzada sí asocia de manera única al firmante con su firma, mediante un método de identificación biométrico que no deja lugar a dudas. La modalidad más habitual es la firma electrónica mediante un trazo, como si de una firma en papel se tratase.

El grado más avanzado de seguridad es el que proporciona la firma calificada, para lo que se emplea un certificado calificado facilitado por un proveedor público o privado. El uso de un documento personal electrónico o de un certificado digital son ejemplos de firma electrónica calificada.

Firma de compraventas, alquileres o seguros

El uso de la firma electrónica es un paso definitivo para la digitalización de promotores e inmobiliarias, que han encontrado en ella múltiples usos como, por ejemplo:

Firma de contratos de reserva y de arras

La digitalización de la firma permite formalizar contratos de reserva de viviendas en venta y de contratos de arras, para dejar constancia de las obligaciones de las dos partes.

Firma de contratos de compraventa

La firma electrónica se puede aplicar también a los contratos de compraventa de vivienda, en los que la digitalización permite además adjuntar de una manera más sencilla y económica toda la documentación asociada.

Firma de escrituras públicas

Existen ya casos en España donde escrituras públicas se firman de forma digital. Su validez ha sido reconocida por instituciones públicas, y supondrán un salto cualitativo en la digitalización total del proceso de compra, al permitir formalizar contratos asociados a una hipoteca.

Firma de contratos de alquiler

La firma electrónica posibilita también la firma de contratos de arrendamiento, independientemente de su tipo y duración.

Firma de pólizas de hogar

La firma de pólizas de seguros de hogar, obligatorios cuando la compra de la vivienda se financia mediante un préstamo hipotecario. Este tipo de productos financieros también puede realizarse mediante firma digital en España.

Leído en: El Diario Vasco

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