El futuro de las oficinas: acuerdos más flexibles y ciclo económico

El covid-19 aceleró y acentuó las tendencias que existían mucho antes de la pandemia. La oficina, tal como la conocemos, cambiará. Pero está lejos de estar muerta. Según los expertos David Scott y Jason Baggaley, del fondo Aberdeen Standard Investments, el futuro de este negocio estará marcado por acuerdos mucho más flexibles y vinculados directamente con el ciclo económico.

Como resultado del covid-19 y de las medidas de cierre asociadas, se aceleró la tendencia a la flexibilización de lugar de trabajo. “No esperamos que esto se revierta, incluso después de que la crisis sanitaria haya terminado”, explican los expertos.

Las empresas reevaluarán sus necesidades de oficinas a la luz de acuerdos de trabajo más flexibles, pero es probable que sea una tendencia a medio y largo plazo. Las empresas más grandes necesitarán tiempo para evaluar dichas necesidades.

En los próximos 12 a 24 meses, es más probable que sea el entorno económico el factor que determine la rentabilidad de las oficinas, más que los acuerdos de trabajo flexibles. A corto plazo, la preocupación por el sector de las oficinas gira en torno a la recuperación más cíclica de la demanda de espacio.

Esto es particularmente pertinente debido a la aguda y profunda recesión mundial de 2020, seguida de una probable recuperación gradual y una pérdida permanente de producción, en algunos mercados. Es probable que estos efectos reduzcan los puestos de trabajo en las oficinas y creen mayores vacantes.

“El covid-19 no solo causó una perturbación cíclica de corto plazo, también creó desafíos estructurales a más largo plazo para el sector de las oficinas. Retos que, en nuestra opinión, no son insuperables. De forma estructural, el comportamiento de los ocupantes puede cambiar de varias maneras”, sostienen.

Factores de bienestar

La consideración más importante es el impacto de trabajar desde casa. Esto se ha convertido en la norma para la mayoría de los trabajos de oficina durante la pandemia. La adopción del teletrabajo varía según la ciudad.

No obstante, encuestas indican que los empleados de oficina buscan una mayor flexibilidad en el mundo pospandemia. La mayoría de los asalariados buscan trabajar desde casa entre uno y dos días a la semana.

Las oficinas del futuro permitirán a los empleados ser más productivos, ya que trabajarán en un lugar que satisface sus necesidades.

En este sentido, la creación de un entorno de trabajo óptimo, en el que los factores de bienestar son fundamentales para maximizar la productividad, tendrá prioridad sobre la reducción del número de escritorios.

Esto implica que habrá más espacio asignado por empleado, con menos empleados en la oficina en un momento dado. Sin embargo, la reducción de densificación del espacio solo compensará parcialmente el impacto de trabajar desde casa.

Foco en los servicios de las oficinas

La oficina seguirá funcionando bien para la gran mayoría de las empresas, pero su función cambiará, dicen Scott y Baggaley. Es más probable que las compañías se centren más en entornos menos densos, con más espacio de colaboración.

No todas las oficinas serán aptas para permitir a los ocupantes cumplir con los requisitos del futuro. Es por ello que los ocupantes podrían estar más dispuestos a pagar más por metro cuadrado y el espacio correcto.

Ambos expertos de Aberdeen Standard Investment señalan que para asegurar que se tienen las oficinas aptas para el futuro, la atención debe centrarse en la flexibilidad, la comodidad, la conectividad, la tecnología y la sostenibilidad. Una oficina que esté mejor situada para atraer y retener a sus ocupantes a largo plazo tendrá los siguientes atributos:

  • Espacio adaptable
  • Acceso a los servicios locales
  • Servicios de alta calidad en el propio lugar
  • Excelente acceso a los principales nodos de transporte
  • Que ya disponga o tenga la capacidad de instalar una infraestructura de edificio inteligente.

¿Cómo es la oficina del futuro?

A nivel individual, la oficina del futuro estará conectada digitalmente. Esto significa que los usuarios tendrán que reservar sus escritorios, las salas de reuniones, las clases de ejercicios y otras comodidades a través de una aplicación.

Esto también proporcionará un acceso sin contacto a la oficina y permitirá hacer pedidos por adelantado de café y comida a  los propios servicios del edificio. Los sensores ajustarán la configuración de la calefacción y la refrigeración dependiendo del número de personas en una sala de reuniones o en la oficina.

Es probable que los efectos del covid-19 y el teletrabajo reduzcan los puestos de trabajo en las oficinas y creen mayores espacios vacantes en los espacios de oficina.

Los sensores también proporcionarán actualizaciones al personal y a los administradores del edificio sobre la calidad del aire. La oficina será el lugar elegido para aprender, colaborar y socializar. Tendrá grandes facilidades para todos los empleados, tanto en la propia oficina como en los alrededores.

Para la empresa, la oficina ofrecerá a los inquilinos diferentes opciones en términos de ocupación. Aquí se incluyen desde espacios totalmente equipados hasta espacios presentados de forma convencional para luego ser equipados, pero con la capacidad de flexibilizar el área ocupada a lo largo del tiempo.

Las salas de reuniones compartidas del edificio y la gran oferta de servicios reducirán el área requerida por el inquilino. Esto hace que su ocupación sea más eficiente. Lo más importante es que estas oficinas del futuro permitirán a los empleados ser más productivos, ya que trabajarán en un lugar que satisface sus necesidades.

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