5 señales que te dirán si estás listo para comprar tu primera casa

Si cumples todos estos requisitos, estás listo para adquirir tu primera casa. Si no es así, ¡empieza a ahorrar!

La compra de una casa —más si es nuestra primera casa— es, sin duda, una de las compras más importantes de nuestras vidas. No solo porque será una de las más caras, sino porque, además, en la mayoría de los casos nos llevará a vincularnos durante décadas a un préstamo hipotecario.

A medida que el sector inmobiliario recupera los niveles de actividad prepandemia es clave saber identificar cuándo estamos preparados para dar este importante paso. Para ello, los expertos de Deutsche Bank identifican cinco señales inequívocas que te servirán para saber si estás preparado para comprar tu primer hogar.

A muchos nos entusiasma tener nuestra primera casa, lo mejor es saber si estamos listos para dar ese paso, financieramente hablando. 

1. Contrato indefinido y antigüedad en la empresa

La estabilidad laboral es clave antes de plantearnos la compra de una primera vivienda, tanto en el tipo de contrato laboral que tengamos como en la antigüedad en la empresa.

Las entidades financieras analizan con lupa estos datos y pueden ser determinantes para conceder o no un préstamo hipotecario.

2. Buen historial de pago

Los hábitos financieros que tienes a lo largo de tu vida pueden ayudar a determinar tu carta de presentación ante la institución bancaria a la que pretendas pedir un préstamo.

En ella, la responsabilidad en los pagos y las operaciones crediticias acumuladas serán claves. La entidad financiera podrá analizar tu historial de riesgo, conociendo información sobre créditos pendientes, garantías o préstamos acumulados.

Debes tener en cuenta que, si no cumples de forma regular con tus obligaciones financieras podrás aparecer como “moroso” y no te concederán la hipoteca, hasta que hagas frente a tus deudas.

3. Ahorrado el 30% del precio de la vivienda

Los préstamos hipotecarios cubren normalmente el 80% del valor de la vivienda y solo en circunstancias concretas pueden llegar a elevar dicho porcentaje.

Así, para la compra de una vivienda deberemos disponer al menos del 20% restante del importe de compra venta, así como de un 10% adicional para cubrir los gastos relativos a la compraventa u otros.

Si llegado a este punto, ves que te hace falta el enganche, lee este artículo que te podrá ser de mucha ayuda.

4. Comparar inmuebles e hipotecas

Si has llegado hasta aquí y todo va bien, es momento de hacer una exhaustiva comparativa de la oferta inmobiliaria disponible y las hipotecas que hay en el mercado.

Respecto a qué vivienda elegir, más si se trata de tu primera casa, debes tener en cuenta aspectos como:

— La ubicación

— Cercanía del transporte público

— Existencia de servicios básicos en la zona

— Cuánto es la cuota de la comunidad

— Qué impuestos debes pagar

— Posibles reformas que necesite la propia vivienda (si es de segunda mano).

En lo que se refiere a la hipoteca, dependiendo de tus necesidades, podrías optar por una tasa fija o una tasa variable.

La diferencia entre la tasa de interés fija y la variable es que el préstamo de tasa fija no cambia. Es decir, la tasa de interés se establece al momento de obtener el préstamo y esta no cambia nunca. En cambio, el préstamo con tasa de interés variable sí cambia, puede subir o bajar.

Hay muchas tasas de interés variable que empiezan con un porcentaje mucho menor al de una tasa de interés fijo, sin embargo, aunque permanezca de esta manera durante meses, cuando el período introductorio termina, la tasa de interés puede cambiar e inmediatamente tu pago subirá.

Debido a esto, lo más recomendable es optar por un préstamo con tasa de interés fija, pues sabrás exactamente cuánto es lo que tienes que pagar y en qué plazo, sin importar lo que pase. Nunca te verás perjudicado por las subidas en las tasas de interés y no tendrás ningún riesgo.

5. La cuota de la hipoteca no supera el 35% de tus ingresos

Teniendo en cuenta que la cuota de hipoteca no debe superar el 35% de tus ingresos (la capacidad de endeudamiento recomendada por entidades y expertos financieros), si cobras un sueldo o la suma del núcleo familiar asciende a unos Q21.300, la cuota de la hipoteca no debería superar los Q7.455 mensuales.

Igualmente, las entidades bancarias, además del capital ahorrado, tienen en cuenta otros factores tales como la existencia de préstamos pendientes de pago o cualquier otro trámite que dificulte la adquisición segura de una vivienda.

Si cumples todos estos requisitos, estás listo para adquirir tu primera casa. Si no es así, no desesperes, ese día llegará tarde o temprano si así lo deseas. Entre tanto, ¡ahorra!

No está de más leer:

Exoesqueletos, dispositivos 4,0 al servicio de la construcción

Día Mundial de la Arquitectura 2021: acciones para un mundo libre de carbono

Colapsa como un castillo de naipes un edificio residencial en la India

Síguenos en nuestras redes sociales

Suscríbete a nuestro Newsletter