La historia detrás del abandono de la mansión más grande de Canadá

Se calcula que se necesitaría una inversión de US$1 millón solo para terminar el edificio.
La mansión vacía tiene diferentes nombres: Haileybury House, Peter Grant Mansion o simplemente "La mansión más grande de Canadá". Foto: Gizmodo

Se diseñó para tener su propia cascada, galería de arte, amarradero de yates, pista de Squash, dos ascensores y varias chimeneas enormes. Mide 6 mil m² repartidos en cinco plantas, y está completamente abandonada. Esta es la triste historia de la mansión más grande de Canadá.

Se la conoce por muchos nombres: la mansión Haleybury, la Mansión Grant, o simplemente «La mansión más grande de Canadá». Este último nombre no es honorífico. Es el edificio residencial unifamiliar más grande del país, aunque nunca haya sido habitado.

Está situado a orillas del lago Temiskaming, al norte de Ontario, Canadá. Su terreno está protegido por vallas y carteles de prohibido el paso, pero cualquier explorador urbano puede echar un buen vistazo.

Eso es precisamente lo que han hecho en Bright Sun Films. El resultado es este vídeo que dura media hora, pero es realmente fascinante:

¿Cómo es posible que una casa así termine deshabitada y abandonada? Su construcción comenzó en 2005 a petición de Peter Grant Junior, un magnate maderero cuya compañía, Grant Lumber Company Limited, alcanzó su máximo esplendor en 2004.

Durante años fue uno de los principales proveedores de OSB (un tipo de tablones de aglomerado) en EE. UU., pero la crisis de la construcción de 2007 se afectó a la empresa. Los precios del OSB cayeron dos tercios y las ventas bajaron en un momento habían invertido en múltiples inmuebles.

Detienen construcción de mansión

En 2008, Grant paralizó el proyecto de la mansión a orillas del lago, que se supone que iba a ser tanto su hogar como su oficina. Su compañía quebró en 2009 con una deuda de más de US$600 millones, y la mansión y su terreno salieron a la venta en 2010 por US$25 millones.

Unos años más tarde una compañía de Toronto, que no quiso darse a conocer, compró la propiedad. Los nuevos propietarios estuvieron tres años sin pagar impuestos por el inmueble y la localidad de Haleybury embargó la casa y la sacó a subasta.

En el último momento la compañía se presentó y pagó los US$150 mil que debía en impuestos municipales. También instaló los carteles y cámaras.

En la actualidad, se deben otra vez impuestos y las cámaras no funcionan. Se calcula que la mansión precisaría de una inversión de US$1 millón solo para terminar el edificio.

Fotos Galería: talkingwallsphoto.com

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