El furor por el metaverso impulsa las compras inmobiliarias virtuales

El cambio de nombre de Facebook introdujo el término ‘metaverso’ a millones de personas mucho más rápido de lo que nunca hubiera imaginado.
La compañía de videojuegos Atari vendió una parcela de terreno digital en Sandbox por US$4,3 millones. Imagen ilustrativa: /www.blockchaingamer.biz

La idea de gastar millones en un terreno que solo existe en internet puede sonar ridícula. Sin embargo, el furor que despertó el metaverso —un futuro de realidad virtual— anima a algunos inversores en comprar bienes inmobiliarios virtuales.

La compañía Republic Realm anunció una operación de US$4,3 millones para comprar terrenos digitales en The Sandbox, una de las varias webs de “mundos virtuales” donde la gente puede socializar, jugar o acudir a conciertos.

A fines de noviembre, la firma de criptomonedas canadiense Tokens.com adquirió por US$2,4 millones unos terrenos en la plataforma rival, Decentraland. Días antes, Barbados anunció un plan para abrir una “embajada de metaverso” en Decentraland.

Este tipo de portales se promocionan como prototipos del metaverso, un internet del futuro donde las experiencias en línea actuales se sentirán más reales gracias a los dispositivos de realidad virtual.

Facebook y el metaverso

La palabra “metaverso” se puso muy en boga en Silicon Valley durante meses, pero el interés se multiplicó en octubre cuando la empresa matriz de Facebook se rebautizó “Meta” en su estrategia de apostar por la realidad virtual.

El cambio de nombre de Facebook “introdujo el término ‘metaverso’ a millones de personas mucho más rápido de lo que nunca hubiera imaginado”, dice Cathy Hackl, consultora tecnológica que asesora empresas para entrar al metaverso.

La web de datos Dapp recoge que, en la última semana, se vendieron terrenos virtuales valorados en más de US$100 millones en los cuatro principales sitios del metaverso: The Sandbox, Decentraland, CryptoVoxels y Somnium Space.

A la consultora Hackl no le sorprende este auge, que va acompañado por el desarrollo de todo un ecosistema inmobiliario digital, desde promotores a alquileres.

“Intentamos trasladar la forma en que entendemos los bienes físicos al mundo virtual”, declaró a la agencia AFP.

Y aunque pasará tiempo hasta que estas webs operen como verdaderos metaversos, su terreno digital ya funciona como un activo de la vida real. “Se puede construir en él, se puede alquiler, se puede vender”, aseguró.

“La Quinta Avenida” del metaverso

Tokens.com compró una excelente parcela en el distrito de la calle de la Moda de Decentraland, que la plataforma quiere promover como sede de tiendas virtuales de marcas de lujo.

“Si no hubiera investigado y entendido que esto es una propiedad valiosa, esto parecería absolutamente loco”, admite el consejero delegado de Tokens.com, Andrew Kiguel.

Los entusiastas del metaverso aseguran que permitirá vivir experiencias digitales como si fueran reales gracias a los aparatos de realidad virtual

Para él, que trabajó 20 años en la banca de inversión centrada en la inmobiliaria, la operación en Decentraland se rige por los mismos criterios que en la vida real: es una zona de moda y muy transitada.

“Es un espacio de publicidad y eventos donde la gente se va a congregar”, indicó, poniendo como ejemplo un reciente festival de música en esa plataforma que atrajo a 50.000 espectadores.

Las marcas de lujo empiezan a entrar en este mundo paralelo: un bolso virtual de Gucci fue vendido en la plataforma Roblox en mayo por un precio más elevado que la versión real.

Kiguel confía que la calle de la Moda se convierta en una especie de Quinta Avenida de Nueva York.

Su terreno puede generarle dinero como espacio publicitario o incluso “teniendo una tienda con un empleado de verdad”, explica.

“Puedes entrar con tu avatar y tener representaciones digitales 3D de un zapato que puedes sostener, y hacer preguntas” al dependiente, cuenta.

“Un poco absurdo”

El fundador de Facebook Mark Zuckerberg emergió como uno de los principales defensores del metaverso al renombrar su empresa matriz como Meta.

Ya en 2006, un promotor inmobiliario copó titulares tras haber ganado un millón de dólares con terreno virtual vendido en la famosa Second Life. Pero existe una diferencia clave entre esa plataforma todavía activa y las de la nueva generación.

En Decentraland, todo, desde los terrenos a las obras de arte virtuales, llega en forma de tókenes no fungibles (NFT). Algunas personas han gastado decenas de miles de dólares en estos elementos digitales que han generado escepticismo y excitación.

Kiguel prevé que esta manera de propiedad digital esté muy expandida en años venideros, porque la tecnología de “blockchain” que hay detrás crea confianza y transparencia al hacer transacciones.

“Puedo ver el historial de propiedad, cuánto se ha pagado por ello y cómo se ha transferido”, asegura.

No obstante, no es una inversión sin riesgo, particularmente por la volatilidad de las criptomonedas usadas para comprar NFT y porque el valor de estas inversiones depende del número de usuarios de estas plataformas, por ahora lejos de Facebook o Instagram.  “Suena todo un poco absurdo”, reconoce Kiguel. “Pero hay una visión detrás”.

Se vende terreno virtual en el metaverso

Hay quien se está tomando muy en serio lo de que el metaverso es el futuro, hasta el punto de que ya planea dónde va a vivir u opta por comprar para especular.

La perspectiva de que estos mundos virtuales compartidos valgan unos US$800.000 millones en 2024, ha impulsado su sector inmobiliario, que no deja de batir récords.

El último es la venta de una parcela de terreno digital en Sandbox por US$4,3 millones. Una cifra nada irrisoria, teniendo en cuenta que supera el precio medio de una vivienda en Manhattan, unas de las ciudades más caras del mundo para vivir.

El vendedor ha sido la compañía de videojuegos Atari y el comprador, Republic Realm. Ambas compañías han confirmado que planean asociarse para desarrollar algunas de las propiedades.

Según publica The Wall Street JournalRepublic Realm posee cerca de 2.500 terrenos en 19 mundos virtuales diferentes.

Decentraland calcula que hasta marzo de 2021 habían vendido más de US$50 millones, entre terrenos, avatares, propiedades y complementos.

No ha sido la única adquisición millonaria en el metaverso. En solo una semana, la compra de terrenos digitales, yates de lujo y activos varios ascendió a US$106 millones de dólares, según datos de DappRadar.

Por el momento, el metaverso está en sus inicios, pero los planes de Meta de invertir SU$10.000 millones solo este año en su desarrollo son una señal del potencial del mercado, indica Grayscale.

La compañía de criptoinversión es la creadora de Decentraland, cuya criptomoneda ha subido alrededor de un 550% en los últimos 30 días, según Coingecko.

Con informacióin de: AFP, El Economista

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