El trabajo en oficina no está muerto, y aquí está el por qué

Últimamente se han visto muchos obituarios sobre el trabajo en oficina. El coronavirus ha supuesto un cambio masivo para muchos trabajadores que han trasladado su lugar de trabajo a casa. Aplicaciones como Zoom, Slack o Microsoft Teams se han vuelto imprescindibles.

Los empleados trabajan más horas, pero a las personas les gusta tener más control sobre su horario de trabajo. Se benefician de menos tiempo de desplazamiento, en un momento en el que el límite entre trabajo y hogar se está difuminando.

Los informes que prevén la desaparición de la oficina tal y como la conocemos son prematuros, pero todas reflejan la importante necesidad humana de estar conectados.

En pleno estallido de la crisis del covid-19, una gran cantidad de ejecutivos de Silicon Valley afirmaron que habían cambiado de opinión sobre la necesidad de ir a trabajar en persona a la oficina. “Estamos trabajando tan bien desde casa que es posible que nunca regresemos a la oficina”, dijeron.

¿No se dieron cuenta de que la razón por la que podían pasar a equipos 100% virtuales de la noche a la mañana era que habían pasado años construyendo una experiencia compartida entre los empleados?

Fue el poder de la proximidad lo que permitió a los empleados hacer el cambio. Esas compañías habían invertido en sus culturas de empresa, lo que las ayudó sobremanera.

Después de casi un año de trabajo en remoto, estamos viendo un lento deterioro de esa conectividad. Según una encuesta de Gallup, los empleados en remoto tienen un 7% menos de probabilidades de sentirse conectados con la misión y los objetivos de la empresa. Mirar la pantalla de un portátil con otras seis caras es mucho menos espontáneo y menos humano que trabajar en una habitación real con personas reales.

Buenas sensaciones en el trabajo

En respuesta a esta caída del ‘espíritu empresarial’, los mandos directivos tratan de reorientar sus esfuerzos para mejorar las buenas sensaciones en el trabajo, destacando aquellos momentos en los que los trabajadores se implican más.

Están tratando de recordar que estamos en un momento de estrés y está bien cuidarse a sí mismos y a los demás. Están utilizando además, reuniones ‘All Hands’ con toda la empresa para compartir cuestiones conjuntas, como su propia vulnerabilidad pero también la gratitud por los sacrificios y la resiliencia de los empleados.

En un evento virtual realizado recientemente por The Washington Post, el profesor Adam Grant de Wharton School observó que el trabajo online tiene “beneficios para la productividad… [pero] los grandes riesgos son la colaboración y la cultura”.

Es posible que las oficinas nunca vuelvan a ser las mismas debido a la revolución del trabajo remoto. Foto: wundrstudio

Al regresar a una nueva configuración de lo que es el trabajo en la oficina, ¿cómo podemos maximizar los beneficios y mitigar los riesgos?

Un lugar de trabajo dedicado a la interacción

En el mismo evento, Susan Lund, líder del McKinsey Global Institute, afirmó que el regreso a las oficinas se tratará de la interacción.

Volveremos a [la oficina] para reunirnos con otras personas y realizar una lluvia de ideas para más innovación, con más espacios de colaboración, salas de equipo y tal vez cabinas telefónicas individuales para conversaciones [privadas]”, dijo.

Arquitectos, diseñadores y líderes empresariales están presentando una serie cambios hacia trabajos híbridos, que combinan las mejores partes del teletrabajo y la colaboración cara a cara. No habrá escasez de nuevas opciones. La pregunta es, ¿cómo podemos aprovechar al máximo esta disrupción única en la vida?

Transición hacia un lugar de trabajo humano

Un estudio reciente de Boston Consulting Group (BCG) sobre trabajo en remoto destacó que “los empleados satisfechos con la conectividad social tienen más probabilidades de mantener o mejorar la productividad en las tareas de colaboración”.

En resumen, una sólida colaboración en el trabajo requiere de fuertes conexiones humanas. Y esa es la clave para repensar el uso de la oficina de una organización. Como proceso de gestión de cambios, la transición en 2021 hacia la “nueva normalidad” es una oportunidad increíble para reafirmar el compromiso con algo más que la seguridad física de los empleados.

Revitalizar la cultura de empresa

Cada aspecto de un cambio hacia la oficina híbrida puede contribuir a una mayor conexión humana entre las personas. Asimismo, en una combinación de trabajadores en la oficina, en trabajo remoto, a tiempo completo o por contrato.

Para empezar, hay que considerar factores que pueden fortalecer los lazos de reunión entre los empleados. Por ejemplo, el espacio físico, la tecnología, la cultura y los datos.

En este momento, hay demasiadas incógnitas (en salud pública, en la economía) para determinar exactamente cuándo regresaremos a lugares de trabajo compartidos. Pero las ventajas de la conexión humana en el trabajo son tan profundas. Un regreso a la oficina en una nueva y creativa forma es inevitable.

Según el profesor Grant: “el 2020 fue el año del replanteamiento forzoso. Mi aspiración para 2021 es que sea un año de pensamiento proactivo sobre dónde trabajamos y cómo trabajamos”.

Usemos lo que hemos aprendido en 2020 para reinventar nuestros lugares de trabajo y nuestra cultura laboral en 2021.

Eric Mosley es el CEO y cofundador de Workhuman, empresa que ofrece software de gestión en la nube.

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