Un rascacielos de lujo con goteras, ruidos y ascensores inservibles

El 432 de Park Avenue es uno de los rascacielos más altos de la Gran Manzana. De hecho, llegó a ser el inmueble residencial más elevado del mundo. Sin embargo, la realidad que viven sus privilegiados residentes, dista mucho de una vida cómoda. Se quejan de ruidos, golpes y chasquidos en sus apartamentos. Y no solo eso, hay más etcetéras.

Según explica el New York Times, el rascacielos acumula una serie de deficiencias relacionadas con el ruido, los escapes de agua y averías en el edificio que han provocado incluso la paralización de los ascensores por las fuertes rachas de viento.

Resulta curiosos como el máximo exponente del Billonaire’s Row comenzó a sufrir los problemas en su infraestructura y funcionamiento, a pesar de la cantidad de dólares invertidos en levantar este inmueble inaugurado en 2015.

El diseño de Rafael Viñoly se caracteriza por si figura esbelta y por sus panorámicas vistas a Central Park. Aunque ahora los titulares ya no hablan de su novedoso perfil de lápiz de acero y vidrio, sino de sus imperfecciones.

El edificio 432 Park Avenue, en la ciudad de Nueva York, es el decimocuarto más alto en el mundo.

Reparación por US$500 mil

Deficiencias impropias de un inmueble con pisos que han sido vendidos por cifras astronómicas. Por ejemplo, un magnate saudí desembolsó US$88 millones por el ático situado en la última planta. También está el apartamento por el que Jennifer López pagó cerca de US$16 millones.

Entre los problemas desvelados  destacan los relacionados con el viento y no solo por los molestos ruidos que genera o la sensación de fragilidad, sino por las averías que este produce.

En este sentido, un informe del gestor del activo revela que un inquilino estuvo encerrado una hora y media en uno de los ascensores porque una fuerte racha de viento detuvo en seco el elevador.

Los escapes de agua son otra de las quejas recurrentes. De hecho, una de estas fugas en el piso 74 originó daños en el apartamento de abajo y la vecina cifró la reparación en más de US$500 mil.

También hay otros residentes que lamentan “inundaciones catastróficas”, aunque CIM Group, promotor del rascacielos de 96 plantas, defiende el “éxito del diseño y de la construcción”. Señaló que todo inmueble de nueva construcción requiere de un tiempo de supervisión.

Leído en: Idealista

También puedes leer en República Inmobiliaria:

Bayern y Tigres, estadio con arquitectura española para la final