3 claves imprescindibles a tener en cuenta para vender un inmueble en alquiler

Obligar al inquilino a desalojar el inmueble no es posible, pero sí se puede negociar.

 ¿Qué ocurre si un propietario quiere vender su vivienda que está en alquiler? ¿Se debe esperar al vencimiento del contrato de arrendamiento o se puede vender ahora, con los inquilinos dentro y antes de que la demanda se reduzca?

Hay muchos inversionistas que buscan adquirir viviendas, ya que se considera valor refugio por excelencia. Y, si esta está en alquiler, pueden rentabilizar su inversión desde el primer momento.

Los especialistas señalan que se puede vender una vivienda en alquiler. Sin embargo, se deben tener en cuenta algunos puntos.

1. Respetar el contrato del inquilino

 El comprador está obligado a continuar con el contrato de alquiler hasta su vencimiento. En efecto, lo que se suele hacer luego de la venta es subrogar el contrato —es decir, cambiar la titularidad— a favor del nuevo propietario.

«Los propietarios suelen preguntarse si pueden obligar al inquilino a abandonar la vivienda. Y es que, si bien existen inversores dispuestos a comprar un inmueble en estas condiciones, el público es mucho más reducido que si la propiedad se vende vacía», explican desde HelpMyCash.

Y añaden que obligar al inquilino a desalojar el inmueble no es posible, pero sí se puede negociar. Lo habitual es ofrecer al arrendatario una indemnización.

2. Derecho de adquisición preferente

El inquilino tiene derecho de adquisición preferente. Esto significa que si el propietario quiere vender la propiedad a un precio determinado, el inquilino tiene prioridad para comprarlo por ese valor.

El vendedor, entonces, debe notificar al inquilino por escrito su voluntad de transmitir la propiedad a través de un documento donde informe las condiciones más importantes de la venta, principalmente el precio.

Sin embargo, los expertos de HelpMyCash advierten que, en muchos casos, el contrato de arrendamiento incluye una cláusula específica donde el inquilino renuncia a su derecho de adquisición preferente. En estos casos, deben notificar al inquilino la transmisión, pero este no tendrá prioridad para comprar el bien.

3. El inquilino puede negarse a recibir visitas

Otro punto relevante a tener en cuenta está relacionado con las visitas. Y es que, desde el momento en que se alquila la vivienda, el inquilino tiene derecho de uso sobre el inmueble. Por tanto, el propietario necesita su consentimiento para ingresar a la propiedad.

En este contexto, muchas veces los inquilinos se niegan a recibir visitas. Y aunque esto es perjudicial para el propietario, es una práctica completamente legal.

Desde HelpMyCash aconsejan mantener una buena relación con el inquilino durante todo el proceso e intentar negociar los puntos que sean necesarios. Así la operación será mucho más sencilla para ambas partes.

Con información de: La Información 

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