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El rol del sector inmobiliario para construir una “Ciudad de los 15 minutos”

Braulio Palacios

La “Ciudad de  los 15 minutos” es un concepto de ciudad que va en dirección opuesta a la planificación urbana de los últimos 100 años: separar la vivienda del trabajo, el comercio, la industria y el entretenimiento. Esta es una idea que en la actualidad se implementa en unas de las ciudades más famosas de Europa, París. Expertos creen que con la ayuda de los desarrolladores inmobiliarios, en Guatemala pueden replicarse barrios en donde la clave sea la proximidad.

En un inicio había una idea romántica de una ciudad en donde las personas vivían en las periferias y llegaban a sus lugares de trabajo con la ayuda de un transporte. Sin embargo, todo se volvió una pesadilla cuando la gente se dio cuenta de que pasaba horas y horas atrapada en el tráfico. A ello se suma que en mundo se discuten los cambios necesarios en las ciudades, por los efectos de la pandemia covid-19. La ciudad de Guatemala no es la excepción.

“Es una calidad de vida no deseable pasar tanto tiempo en el automóvil para llegar de mi lugar de residencia al trabajo u otros lugares de la ciudad”, comentó Jeanne Samayoa, presidenta de la Fundación Crecer, durante su participación en el webinar “Desarrollo Orientado al Transporte (DOT)”, desarrollado por República Inmobiliaria, con el patrocinio de Cementos Progreso, FERCO y Banco Industrial.

Complementar las necesidades del ciudadano

En medio de la discusión, ahora se conocen nuevas formas de “construir una ciudad”. Entre las alternativas para generar un ajuste se concibió un sistema para el Desarrollo Orientado al Tránsito (DOT), en el que se hace un Plan Maestro y se diseña la movilidad completa, visualizando cómo llegar de un punto A hacia el punto B; y además, en donde se sitúa el punto A y el punto B.

“El DOT permite ciudades mucho más compactas y eficientes. Un concepto que viene a funcionar en estos momentos de la pandemia es la ‘Ciudad de los 15 minutos’. Hablamos de que las seis acciones principales que hace una persona en una ciudad las puede hacer en un perímetro que abarca los 15 minutos caminando o en bicicleta. Todo eso tiene una incidencia en el tráfico”, explicó Samayoa.

En opinión de la presidenta de Fundación Crecer, está la invitación para que los desarrolladores se cuestionen que en los lugares donde solo hay vivienda también se puede llevar comercio, oficinas, servicios de salud y estudio, para complementar las distintas necesidades de un ciudadano. Así se pueden hacer distritos más eficientes y completos. “Todo eso, articulado con un sistema de movilidad multimodal”, explicó.

Alejandro García, activista de la movilidad sostenible y transformación urbana, señaló que la movilidad se debe abordar como algo integral y no solo como un problema que se arrastra y cómo se mueve a la gente. “No es solo mover personas sino cuántas se pueden mover, en cuánto tiempo y hacia dónde”, dijo.

En ese sentido, la “Ciudad de los 15 minutos” es un tema importante al que se debe prestar atención en cuanto a desarrollo porque todo lo que se construye, tiene una causa y un efecto en la sociedad. “Si es un desarrollo inmobiliario de vivienda necesitará de ciertos servicios asociados, como la salud, alimentación o educación y servicios básicos”, indicó García al señalar todo lo anterior debe ser parte un mismo ecosistema.

Mejor desenvolvimiento de los espacios

Como un ejemplo sobre la visión de priorizar a los peatones y bicicletas, sin olvidar de cubrir necesidades, están los mercados en Holanda. En este tipo de establecimientos comerciales la mayor de sus usuarios llegan en bicicleta o a pie. Muchas ciudades del planeta, la mayoría de los desarrollos están restringidos por una normativa que los regula.

En el caso holandés no es que no existan los parqueos, sin embargo, la diferencia es que no tiene regulación para que cierto porcentaje del área útil del terreno sea destinada a parqueos. Así es como reducen costos en inversión y manteamiento. Los aparcamientos para los vehículos no es algo que la ciudad exija.

“Empecemos por la prevención, planificación y atrevámonos a soñar en esas ciudad de Guatemala tan hermosas que podemos ver en renders”, Jeanne Samayoa, presidenta de la Fundación Crecer.

En Guatemala, por la misma tendencia de EE. UU., se tienen grandes establecimientos (supermercados) para hacer las compras. En Holanda, hay mercados más pequeños que los hacen son más barriales. Mientras más pequeños sean los comercios es más fácil incrustar una dinámica de barrio. “Si tengo cerca las cosas que necesito de donde vivo, no necesito migrar a otras partes de la ciudad en busca  de las cosas que me hacen falta para desarrollarme a diario”, indicó García.

El activista comenta  por casos como los mencionados se impulsa la “Ciudad de los 15 minutos”, donde parte de las estrategias de movilidad incluyen las “super manzanas”  y las calles exclusivas ciclo peatonales. “Se pueden convertir parte de las calles en calles exclusivas de uso peatonal o vehículos suaves (bicicletas, monopatines o scooters), incluso parqueo público, pero restringiendo el paso vehicular”, comentó García al indicar que con cambios así se logra que los espacios destinados tengan un mejor desenvolvimiento con los vecinos.

Cambiar las reglas del juego

Jean-Roch Lebeau, director de Grupo Innovaterra, explicó que el concepto de “Ciudad de los 15 minutos” viene de su impulso la ciudad de París, Francia, gracias a que una de sus principales promotoras es la alcaldesa de la ciudad, Anne Hidalgo. “Es un concepto orientado a pensar las nuevas actividades alrededor de nuestra vivienda. Aquí hablamos de aprendizaje, recreación, el trabajo y la posibilidad de convivir con los vecinos”, indicó.

Su implementación en Guatemala se empieza a ver con la Municipalidad de la Ciudad de Guatemala y sus polos de oportunidad. Estos polos, en realidad, barrios densos, se visualizan articular con medios de transporte.

Lebeau advirtió que para se puedan llevar a cabo los polos de desarrollo se requerirá de políticas públicas y el mercado. “Es decir, la capacidad de los actores económicos, tanto oferta como demanda, de encontrar en la política pública los mejores incentivos para ir hacia la construcción de una ciudad de 15 minutos”, explicó.

Alejandro Biguria, director de Syntropy, indicó que el covid-19 provocó una crisis de movilidad porque el transporte público no puede operar más allá del 50% de su capacidad, en el caso de Guatemala, además, a nivel mundial incrementó entre un 10 y un 15% la demanda de motocicletas y vehículos privados. “Eso nos pronostica un caso severo de movilidad y congestión cuando la pandemia empieza a cesar”, resaltó.

Sin embargo, también está la oportunidad para introducir alternativas que alivien la presión social de la gente que no se puede desplazar por temas económicos. “Es una oportunidad para cambiar las reglas del juego y facilitar la pacificación de las calles al reducir las velocidades. Eso quiere decir que hay menos presión’en nuestro precario sistema de salud. Se registran menos hechos viales (accidentes)”, dijo al señalar que conviene tener distancias cortas de desplazamiento para evitar hechos viales (accidentes).

“El DOT plantea un nuevo paradigma de construcción de la ciudad que está mucho más orientado al transporte público”, Jean-Roch Lebeau, director de Grupo Innovaterra.

¿Cómo queremos vivir?

Para Samayoa se está en el momento justo para tomar una pausa y definir “cómo queremos vivir y cómo se construye hoy”. En su opinión, los constructores y desarrolladores esculpen y dan forma a lo que será la ciudad de Guatemala para los próximos 40 a 50 años. “Es momento de darnos cuenta qué le hace falta a un sector, verlo como una oportunidad (servicios, agua y saneamiento). Una ciudad densa es deseable pero también se requiere que sea una ciudad sostenible en el tiempo”, apuntó.

“Ahora que el sector inmobiliario tiene grandes retos, es momento oportuno para que los desarrolladores sean creativos y empiecen a crear esa ‘Ciudad de los 15 minutos’ que nos permita una mejor calidad de vida. No solo se trata de construir y después ver cómo llegamos de un punto a otro punto de la ciudad”, resaltó

Para Biguria, en medio de la pandemia, existe un cuestionamiento sobre las amenidades que los desarrollos inmobiliarios, ya que pueden ser un lugar para la aglomeración de personas. Si bien han sido contemplados como diferenciadores en el mercado, los amenities ya los brinda la ciudad, sostuvo.

“Es precisamente apostar a qué el sector inmobiliario se consolide con esta visión a largo plazo donde la ciudad brinda los amenities, que son los llevan al capital intelectual a moverse a las grandes ciudades. Aunque aún se debe capturar y retener ese capital en estos centros urbanos, con una mejor calidad de vida”, agregó el arquitecto al señalar que en la actualidad “todas las ciudades ahora están hablando de sostenibilidad“.

Ciudades vivas y seguras

García agregó que en el tema de “vivir en jaulas para estar más seguros” los vecinos se fueron acostumbrando a que era mejor estar encerrados. No obstante, los presos terminaron siendo precisamente ellos, dentro de sus casas y colonias. “Debería ser todo lo contrario”, dijo al explicar que cuando hay participación ciudadana de los vecinos, el barrio se vuelve más seguro: todos los vecinos se conocen y velan por el bienestar de los demás.

El replantear cómo nos movilizamos en las ciudades es tratar de hacer retornar a la ciudad a un concepto más rural. Es decir, menos espacios encerrados que prioricen la dinámica vehicular. “La dinámica cambió, la forma que nos movemos también. La forma en la que convivimos debe cambiar para que no haya ciudades dormitorio, donde de día se desatiende la casa y en la noche del trabajo. Hay un riesgo latente en las dos de que haya inseguridad. La idea es que ciudades vivas, son ciudades más seguras“, concluyó.

A continuación puedes ver el webinar completo:

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