El valor de lo vernáculo y el clima tropical hacen sobresalir la arquitectura regional

El estar en contacto con lo autóctono y restricciones propias de los países latinoamericanos, hace que se adquieran capacidades arquitectónicas que no existen en otras partes del mundo.
La Bienal de Arquitectura de Guatemala 2021 despidió su segmento de foros de discusión con una conversación grupal en la que participaron arquitectos de Guatemala, Colombia, Costa Rica y México. Foto: Armin Alvarado/República

La arquitectura regional —países que integran Latinoamérica y el Caribe— tiene elementos muy legítimos, que no solo les brinda una cualidad de diferenciación, sino también logran un efecto seductor del resto naciones del mundo, que ven de reojo qué es lo que pasa en la región.

El contacto con los conocimientos vernáculos, el clima tropical, el trabajar con “lo que se tiene”, forman parte de los valores que otorgan un prestigio y realce del que puede regocijarse la arquitectura regional, de acuerdo a un panel de discusión que reunió a cuatro arquitectos latinoamericanos: Costa Rica, Colombia, México y Guatemala.

La Bienal de Arquitectura de Guatemala, en su tercera edición, despidió su segmento de foros de discusión con una conversación grupal en la que participaron Iván Delgado, Federico Mesa, Diego Ricalde y Manfredo Corado, quien moderó el hilo de la charla sobre “Los desafíos y oportunidades contemporáneas de la arquitectura: de lo global a lo regional”.

 

View this post on Instagram

 

A post shared by #BienalGT2021 (@bienarqgt)

En un momento del diálogo, y basados en sus propias experiencias luego de solventar diferentes situaciones en los proyectos de las firmas a las que pertenecen, los arquitectos latinoamericanos se aventuraron a opinar sobre qué valores en la arquitectura regional pueden llamar más la atención ante el resto del mundo.

Creatividad y nada de derroches

Iván Delgado, arquitecto costarricense y fundador de Arkosis, indicó que una de las razones por las que otras regiones del mundo pone sus ojos sobre la arquitectura de la región latinoamericana es que en este territorio “no se vale el derroche”. 

Por más que se tengan millones y millones de dólares no es ético (derrochar), en un mundo donde el 99% de la gente no tiene acceso a espacios de calidad”, dijo. 

Resaltó el hecho de que en la arquitectura de la región se trabaje con la escasez y el ingenio, más que con excesivas cantidades de materiales y otros recursos. 

De lo más importante que tiene el gremio de arquitectos en la región, según Delgado, es dejar de lado “las banalidades y excentricidades”. Sin embargo, consideró que se debe dar una “sacudida” a la “ausencia de creatividad” y el adormecimiento que se tiene “a ciertas cosas”, aunque no precisó cuáles.

Iván Delgado, fundador de Arkosis. Foto: Armin Alvarado/ República

En su opinión, “trabajar con lo que se tiene”, sumado a las restricciones —a las que calificó de “importantísimas”— que hay en cada país, y a las que se agregan las que el mismo arquitecto se impone así mismo, es una “cura contra cualquier ocurrencia”. “Es de lo más valioso que tenemos por acá”, expresó. 

Lo local cobra importancia

La pandemia ha hecho que sintamos el planeta tierra es más pequeño. Nos hemos dado cuenta de que las distancias entre China y Guatemala no son muy grandes, al contrario, son más pequeñas de lo que uno cree”, inició con su argumentación Federico Mesa, arquitecto colombiano y asociado de Plan:b Arquitectos. 

Añadió que el cambio climático lleva a dar un valor a lo local, principalmente porque el mundo no se puede visitar en su totalidad. “Todos esos desplazamientos y consumos de cosas lejanas de tu localidad son las que han llevado de alguna manera a una contaminación y situaciones catastróficas. Lo local se vuelve muy importante”, aseveró. 

La dualidad de la globalización, que reduce el tamaño del planeta tierra, también hace que cada uno en lo individual pueda seguir con su vida desde casa. “El covid demostró que sí se podía. No es necesario salir en un auto todos los días a trabajar”, agregó.

Al mismo tiempo, la visión de no perder de vista lo que pasa en cuanto a cambio climático, envía advertencia: “No solo se puede, sino que lo tienes que hacer”, comentó Mesa.

Poner el contexto a favor

En opinión del arquitecto colombiano, es “un momento crítico para la humanidad” y en el que los arquitectos deben encontrar la manera de “darle vuelta a las cosas y poner lo que está pasando a su favor”.

Federico Mesa, arquitecto asociado de Plan:b Arquitectos. Foto: Armin Alvarado/República

“La localidad se vuelve relevante. El trópico nos facilita un montón de cosas, como vivir en camiseta. El tener sol para coger energía solar todo el año. Es decir, nos pone unas condiciones que debemos aprovechar e identificar desde la arquitectura”, señaló.

Agregó que la tecnología del panel solar ya está al mismo nivel que la de los celulares, por lo que son herramientas y estrategias que deben ser capaces de asumir y llevarse de la mano con la arquitectura.

“Como bien mencionas, nos viene a revelar y dar una pausa para recomprender nuestros contextos”, acotó Manfredo Corado, director del Programa de Arquitectura de la URL y vocal de la junta directiva en Creamos Guate, a lo expresado por Mesa.

Conocimiento vernáculo

Diego Ricalde, de Studio MMX, de México, manifestó que en nuestras regiones se está alcanzando diferentes condiciones de masa crítica en distintas áreas. Citó como ejemplo, la población (bono poblacional), restricciones y recursos, situaciones que fuerzan a una posición de resistencia, pero también a una mayor creatividad.

“Los proyectos nacen de las restricciones y nosotros, si bien tenemos todas estas bondades de la geografía y del clima, también tenemos otras restricciones”, continuó.

Según el arquitecto mexicano, esa “danza entre bondades y restricciones” ocasionan que lo que pasa en la región llame la atención del mundo. “Se están encontrando muchas soluciones creativas. Se buscan alternativas a las respuestas”, agregó. 

Diego Ricalde, de Studio MMX. Foto: Armin Alvarado/República

Además, consideró que a nivel regional, en especial  en el Caribe, todavía se tiene un contacto con los conocimientos vernáculos. “Quizás no ha sido necesario tanto aire acondicionado o calefacción”, señaló Ricalde. 

Eso tiene increíble un valor y todavía está ahí. Es posible que en otros sitios se haya perdido por procesos de modernización e industrialización. Es posible que hayan llegado a estas zonas, pero no tan fuerte para ocasionar una transformación. Si trabajamos para rescatarlo podemos reencontrar muchas posibilidades y soluciones”, dijo. 

Concluyó que el estar en contacto con un conocimiento autóctono y restricciones (normativas), muy comunes de la región, permite que, desde la perspectiva de la arquitectura regional, se consigan capacidades que en otras regiones del mundo no existen.

Corado, arquitecto guatemalteco, concluyó el panel señalando que los territorios latinoamericanos tienen “muchas bondades”, por lo que es necesaria una buena sintonía y colaboración entre varias disciplinas para encontrar un equilibrio. “Y así reinterpretar, para dar un valor a lo local para crear ciudades en donde se ponga el valor de lo que puso en crisis la pandemia del covid-19”, finalizó.

Con información de: Sandra Vi

Para más información visita bienal.gt

No está de más leer:

Distritos de Oportunidad: la planificación de la Ciudad con una visión a 2050

¿Quiénes es el ganador de los Premios Danta Estudiantes 2021?

Panamá: Los retos de la movilidad urbana

Suscríbete a nuestro Newsletter