El procedimiento recomendado para alquilar un inmueble

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp
Compartir en email

Muchas personas incursionan en el mundo inmobiliario con el objetivo de comprar propiedades y alquilarlas, lo anterior con el objeto de ampliar su patrimonio con activos y que la renta que estos les generen sea de utilidad para su vida económica.

Tener propiedades y alquilarlas es un buen negocio, sin embargo, se vuelve mal negocio en el momento en que el propietario (arrendante) se topa con un inquilino (arrendatario) que resulta ser mala paga o tiene problemas de conducta.

Además, no cumple con las normas de convivencia del lugar donde vive, llegando al punto en que el propietario se ve envuelto en problemas con la administración del lugar y este se ve obligado a tener que responder por la mala conducta de su inquilino.

A raíz de lo anterior, existe un procedimiento que todo propietario debe aplicar antes de alquilar un inmueble y mantenerlo durante la relación contractual con el arrendatario. De esa manera se evitan desgastes emocionales, así como económicos. Y también se garantiza una buena relación que sea a largo plazo y que rendirá el fruto que quiere.

 

Se recomienda que siempre se haga un contrato de arrendamiento

 

Calificación

Como paso inicial, el propietario debe verificar que el corredor de bienes raíces que contrató para promover su propiedad y alquilarla, realice un análisis exhaustivo del potencial inquilino.

Esto quiere decir que el corredor de bienes raíces debe asegurarse que la información que colocó el potencial inquilino en el formulario de solicitud de alquiler es verídica.

El punto medular es tomar en cuenta la capacidad de pago que posee el potencial inquilino, la cual debe de ser tres veces más que el valor de la renta.

Así mismo, comprobar la constancia laboral del lugar donde trabaja, la cual debe de indicar que por lo menos ya tiene un año de trabajar en el mismo, lo cual es indicador de cierta estabilidad.

Posteriormente, será constatar que no hay demandas judiciales actuales que puedan perjudicar el pago de la renta. Muchos corredores tienen acceso a buros de crédito o sistemas de información, los cuales permiten verificar si la persona ha estado relacionada con demandas judiciales previas.

O bien, como se mencionó, existe una demanda actual por temas de deuda que en algún futuro pueda dar como resultado algún embargo, impidiendo entonces que el inquilino cumpla con el pago de la renta.

Hay que tomar en cuenta, que debe de darse la oportunidad a cualquier persona, si se llegara a encontrar algún tema de demanda judicial, para que explique el origen y razón de la misma. Hay personas que en algún momento sirvieron de fiador de alguien más y eso es lo que afecta su nombre, pero no porque ellas tengan problemas de insolvencia.

 

Las relaciones se construyen con el tiempo y la relación entre arrendante y arrendatario parte de la confianza y buena fe

 

Contrato de arrendamiento

Posterior a la calificación del potencial inquilino, se recomienda que siempre se haga un contrato de arrendamiento y para ello, se acuda a un asesor legal para su elaboración.

En la actualidad, aún, hay personas que manejan el alquiler de inmuebles por medio de palabra, lo cual es un grave error.

En esta época, en donde el sector inmobiliario en ocasiones se ve afectado también por temas de lavado de dinero, el propietario debe de tener el respaldo de un documento en donde cualquier autoridad pueda verificar la razón del porqué recibe esa cantidad de dinero todos los meses.

Caso contrario, si el propietario no tiene ningún documento que lo ampare, será más difícil demostrar que no es partícipe de ninguna actividad delictiva, esto si se llega a verse envuelto con gente que lo utilizó para ser partícipe en fines ilícitos. Ha ocurrido y de ahí la suma importancia de contar con un contrato.

Aparte, al tener un contrato, recuerde que está obligado a emitir una factura, pues debe de cumplirse con el pago de los impuestos respectivos.

En ocasiones, los inquilinos indican que no necesitan factura, pues no les sirve, haga caso omiso a esto y usted como propietario siempre emita una factura y cumpla con sus obligaciones tributarias.

Visitas periódicas

Y, como fase final del procedimiento, se recomienda que el propietario haga visitas periódicas a su inmueble para ver el estado actual del mismo.

Si bien es cierto, en los contratos de arrendamiento siempre se entrega una cantidad de dinero denominada depósito o garantía. Su objetivo es que, si al final del contrato existen reparaciones que se deben realizar o servicios pendientes que cancelar, sea de esta cantidad de donde el propietario tome para realizar esas reparaciones o pagar esos servicios no cancelados en su momento.

Se menciona lo anterior, ya que existen inquilinos que cuando desocupan y devuelven el inmueble lo hacen de tal manera que dejan el mismo en un estado tan dañado que el depósito no alcanza o no es suficiente para cubrir todas las reparaciones y arreglos que el propietario debe de hacer.

Esto implica que el propietario tendrá que poner de su bolsillo para regresar todo a su normalidad, y de esa manera ponerlo presentable para darlo en arrendamiento nuevamente.

En virtud de lo anterior, se recomienda que por lo menos una vez cada cuatro meses (tres veces al año como mínimo) se haga una inspección al inmueble para asegurarse que el mismo se encuentra en buen estado.

De esa manera, si en todo caso, hay reparaciones que hacer, podrá solicitarlas al inquilino para que las realice lo antes posible, evitando con esto tener una sorpresa al momento de la devolución del inmueble que implique gastos económicos muy fuertes y que no le corresponden.

Para finalizar, las relaciones se construyen con el tiempo y la relación entre arrendante y arrendatario parte de la confianza y buena fe, por ello es necesario que desde el inicio todo marche bien, para que ambas partes se beneficien y exista para ambos un ganar-ganar.

La Cámara de Corredores de Bienes Raíces de Guatemala (CBR Guatemala) es una entidad privada, gremial, apolítica y no lucrativa. Se fundó para promover la formación y desarrollo profesional de los corredores de bienes raíces. Con más de 30 años de trayectoria, alberga a más de 200 asociados activos, que representan más de 700 corredores de bienes raíces.

El contenido en la sección de Opinión es responsabilidad exclusiva del autor y no representa necesariamente la postura o la línea editorial del medio.

Temas relacionados

Suscríbete a nuestro newsletter

Síguenos en nuestras redes sociales

Reciente

Suscríbete a nuestro Newsletter